La energía solar ahorró 17.021 millones de euros a los consumidores españoles entre enero de 2025 y junio de 2026, según un informe de UNEF. Sin esa generación, el precio medio de la electricidad habría sido casi el doble.
Según publica merca2.es, la energía solar ahorró 17.021 millones de euros en el mercado eléctrico español durante los 18 meses comprendidos entre enero de 2025 y junio de 2026. La cifra procede de un informe de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), que compara el precio real con el que habría marcado el mercado sin generación fotovoltaica.
El cálculo reconstruye hora a hora ese escenario contrafactual y lo contrasta con el precio casado en el operador del mercado OMIE. El precio medio fue de 60,2 €/MWh, frente a los 112 €/MWh que se habrían registrado sin fotovoltaica. La diferencia equivale a una reducción del 46% del precio del mercado diario.
Del total, 14.230 millones corresponden a las plantas en suelo y 2.791 millones al autoconsumo de viviendas, comercios y naves industriales. El ahorro del autoconsumo no beneficia solo a quien instala los paneles, sino a todos los consumidores que compran en el mismo mercado, porque reduce la demanda que se casa en las horas centrales del día.
La fotovoltaica es mucho más que una tecnología de generación eléctrica: es una apuesta estratégica por la seguridad energética y la competitividad de España.
El ahorro se ha acelerado. La fotovoltaica generó 10.863 millones en 2025 y 6.158 millones en el primer semestre de 2026. En junio de 2026, el mercado diario promedió 69,6 €/MWh, mientras que el escenario sin solar habría llegado a 162,7 €/MWh.
Esa cifra no es el importe de la factura. El recibo doméstico incluye peajes, cargos, alquiler del equipo de medida e impuestos, por lo que una bajada del precio mayorista no se traslada en la misma proporción. En el PVPC, que sigue el precio horario, el consumidor sí capta buena parte de esa caída en el término de energía, mientras que los clientes con precio fijo se benefician según el momento en que firmaron su contrato.
El propio cálculo tiene un límite: cada megavatio adicional presiona más a la baja los precios de las horas en las que ya sobra generación solar, de modo que el ahorro de cada nueva instalación es menor que el de la anterior.

