La prima de riesgo francesa se amplía hasta los 153 puntos básicos, su nivel más alto desde principios de octubre. El bono francés a diez años ronda el 5%.
La prima de riesgo de Francia, medida como diferencial frente al bono alemán a diez años, llegó este martes a 153 puntos básicos, según publica Expansión. Es la mayor brecha desde principios de octubre, aunque hace dos semanas había alcanzado los 160 puntos básicos.
La rentabilidad de la deuda gala con vencimiento a diez años se sitúa en torno al 5%, en la zona de máximos de 2007. El movimiento refleja la preocupación por la sostenibilidad de las cuentas públicas del país.
La agencia Moody's revisará este viernes la nota de solvencia de Francia, Aa3 con perspectiva negativa. El análisis llega en un clima de tensión tras los disturbios del fin de semana en varias ciudades.
La economía francesa está estancada. Creció un 0,7% interanual en el primer trimestre y un 0,5% en el segundo. El Gobierno y el Banco de Francia prevén un 0,4% para el conjunto de 2026.
El déficit previsto para este ejercicio es del 5,4% del PIB, frente al límite del 3% que fija Bruselas. La deuda se acerca al 120% del PIB.
Benjamin Schroeder, estratega sénior de tipos de interés de ING Research, señala que las protestas aumentan el temor a que cualquier Gobierno futuro tenga dificultades para aplicar las reformas necesarias. Según él, el Banco Central Europeo tiene margen limitado porque la energía sigue presionando la inflación:
"tiene las manos atadas"
El experto añade que los partidos están más pendientes de posicionarse de cara a las elecciones que de abordar el problema fiscal, en un momento en el que se debate el presupuesto del próximo año.
Desde Morningstar DBRS, su vicepresidente sénior y director de Calificaciones Soberanas Globales, Mehdi Fadli, considera que el impacto fiscal directo de las protestas es manejable. El riesgo mayor, según la agencia, está en que las tensiones sociales dificulten aprobar un presupuesto para 2027 acorde con los objetivos fiscales:
"aumenten el riesgo de que Francia no logre corregir sus desequilibrios fiscales"
La agencia advierte de que estas presiones podrían mantener elevado el coste de la deuda soberana francesa y complicar la consolidación fiscal de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

