Sin prórroga antes del 14 de diciembre, los pesqueros comunitarios sin licencia privada que operen en aguas mauritanas quedarían en situación irregular y expuestos a sanciones.
Según publica Faro de Vigo, el protocolo pesquero que la Unión Europea mantiene con Mauritania caduca el 14 de diciembre. Si antes de esa fecha no se acuerda una prórroga inminente, cualquier barco de pabellón comunitario sin licencia privada que siga en aguas mauritanas quedará en situación irregular y podrá ser sancionado.
La negociación afecta a unos cincuenta pesqueros de capital español, de los que una docena son gallegos. Un nuevo acuerdo requeriría trámites legislativos, y mientras tanto la salida del caladero, aunque fuera temporal, es el escenario que preocupa al sector.
En Nouakchott, los medios locales piden al Gobierno mauritano una mayor compensación económica. El protocolo vigente fija 60,8 millones de euros anuales de contraprestación, con un máximo de 280.050 toneladas de capturas al año. Están amparados Francia, España, Portugal, Alemania, Lituania, Letonia, Polonia, Países Bajos, Irlanda e Italia.
Desde la flota gallega afectada, las fuentes consultadas creen que el conflicto es fundamentalmente económico y que el canon por barco podría subir.
«Aquí sabemos que todo es una cuestión monetaria, están peleando por lo suyo»
El portal digital Tawassoul, editado en Nouakchott, calcula que la contribución europea, repartida entre la captura máxima permitida, no supera unos 87 ouguiyas por kilogramo. Algunos tipos de pescado alcanzan los 4.500 ouguiyas por kilogramo en los mercados mauritanos, y la ouguiya cotiza a 0,022 euros.
El ministro Luis Planas, desde Luxemburgo, confió en alcanzar un acuerdo a tiempo.
«Estamos trabajando sobre ello y aún tenemos esperanza de poder llegar a un acuerdo en tiempo útil»
Hasta el 14 de diciembre sigue vigente el protocolo actual, por lo que cualquier prórroga que se apruebe antes de esa fecha evitaría la situación irregular de la flota.

