La disolución de las Cortes deja sin recorrido parlamentario ordinario la reducción de la jornada a 37,5 horas y el Estatuto del Becario. El registro horario aún podría aprobarse por real decreto.
La convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre ha alterado el calendario de varias reformas laborales, según informa iberoeconomia.es. La disolución de las Cortes deja sin tramitación parlamentaria ordinaria iniciativas como la reducción de la jornada máxima a 37,5 horas semanales, el Estatuto del Becario y la reforma del despido.
Tampoco está resuelto el futuro de la reforma del registro horario, que busca controlar la jornada efectiva y detectar horas extraordinarias no remuneradas. Al plantearse mediante real decreto, podría aprobarse durante el periodo electoral si se completa su tramitación. A 17 de octubre, sin embargo, no estaba aprobada.
La jornada de 37,5 horas no logró los apoyos parlamentarios necesarios y su recuperación dependerá de la próxima legislatura. Mientras no entre en vigor una modificación, los trabajadores deben atenerse a la regulación vigente y a lo que establezca su convenio colectivo.
En el caso del Estatuto del Becario, la paralización deja pendiente un marco específico para las prácticas formativas, pero no elimina los derechos existentes. Las empresas y centros formativos deben seguir las reglas vigentes y no usar las prácticas para cubrir puestos de trabajo ordinarios.
La reforma del despido, orientada a adaptarse a la Carta Social Europea, se encontraba en fase de diálogo social y su calendario es ahora incierto. La actualización de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales también queda pendiente. Hasta que se aprueben nuevas normas, las empresas y los trabajadores seguirán aplicando la legislación actual.

