Un paciente con Stargardt implantado en Sydney reconoció una letra en su primera sesión de rehabilitación. Es el primer caso de esta enfermedad con el dispositivo PRIMA.
Según publica ecosistemastartup.com, un hombre implantado en mayo en el Sydney Eye Hospital, en Australia, reconoció una letra en su primera sesión de rehabilitación y leyó una palabra en la segunda. Es el primer paciente con enfermedad de Stargardt que usa el implante retinal PRIMA, de la compañía Science Corp, que lo comunicó el 13 de octubre en su web.
El caso tiene un solo paciente y no hay resultados de ensayo publicados para esta indicación. La tecnología, en cambio, cuenta con un ensayo publicado en el New England Journal of Medicine y con datos de seguimiento a tres años, que son los que sostienen el interés del sector.
PRIMA es un implante subretiniano de 2 × 2 milímetros y 30 micras de grosor, con 378 píxeles fotovoltaicos que convierten la luz en señal eléctrica. El paciente usa unas gafas con cámara que proyectan luz infrarroja de 880 nanómetros y permiten ampliar la imagen entre 1 y 12 veces. El chip no necesita batería ni cables.
La tecnología procede de la francesa Pixium Vision, que Science Corp adquirió en abril de 2024 junto con tres estudios clínicos en curso, según New Atlas. El enfoque lo concibió en 2005 el profesor Daniel Palanker, de Stanford.
El caso forma parte del ensayo PRIMAlia, registrado como NCT07266584, que se realiza en Australia y que supervisa el doctor Matthew Simunovic. La empresa no ha dicho cuántos pacientes participarán. Science Corp cifra la enfermedad de Stargardt en 1 de cada 10.000 personas.
En Estados Unidos PRIMA no está aprobado: la FDA le ha concedido la designación de dispositivo de uso humanitario para la atrofia geográfica y para Stargardt. En la Unión Europea tiene marcado CE para atrofia geográfica, según MassDevice, y New Atlas indica que la certificación habilita su venta en 30 países europeos.
El ensayo pivotal PRIMAvera, publicado en el New England Journal of Medicine en octubre de 2025, implantó a 38 pacientes con atrofia geográfica en 17 centros de 5 países europeos. De los 32 evaluables a 12 meses, 26 mejoraron de forma clínicamente significativa, con una ganancia media de 24,5 letras.
La empresa presentó el 5 de octubre en el congreso EURETINA, en Viena, datos a 36 meses todavía no publicados en revista: una ganancia media de 29 letras y 14 de los 18 pacientes evaluables con al menos 15 letras ganadas. La presentación corrió a cargo de Mahi Muqit, cirujano vitreorretiniano del Moorfields Eye Hospital. El consejero delegado de Science Corp, Max Hodak, lo resumió así:
En los ensayos clínicos, PRIMA funciona mejor en el mes 36 que en el sexto
Según Ophthalmology Times, de los 29 eventos adversos serios registrados en 38 pacientes, el 83% se produjo en los primeros seis meses, y la mayoría correspondió a complicaciones de la cirugía vitreorretiniana y no del dispositivo.

