Ignasi Belda, director del departamento DELTA del Banco de España, sostiene que la inteligencia artificial repetirá el patrón del motor eléctrico: primero una caída de la productividad y después un crecimiento exponencial.
El Banco de España sostiene que la inteligencia artificial provocará primero una caída de la productividad y después un crecimiento exponencial, un patrón que ya se dio con otras revoluciones tecnológicas. Así lo explicó Ignasi Belda, director del departamento de Experimentación y Laboratorio de Tecnologías Aplicadas (DELTA) del supervisor, durante un desayuno organizado por la Fundación CEDE y Foment del Treball, según recoge Crónica Global.
Para explicar ese desfase, Belda recurrió a un ejemplo histórico: las fábricas antiguas funcionaban con calderas que daban energía a toda la planta y las máquinas se colocaban según llegaba esa energía, no según el orden lógico de la producción. Cuando apareció el motor eléctrico, la productividad no aumentó de forma radical, sino que el salto llegó cuando alguien comprendió que se podía redistribuir la planta según el flujo de trabajo.
Según Belda, con la IA se está repitiendo ese patrón. Muchas empresas invierten mucho en dotar a sus empleados de herramientas, cuando lo que hace falta es redistribuir los procesos productivos para que la IA aporte su máximo valor.
"Lo que antes requería una semana de trabajo de varias personas ahora se hace en segundos"
El directivo también advirtió de los riesgos de no hacerlo bien. Si no se "empodera" de forma adecuada a los empleados, existe el riesgo de que usen una herramienta que la empresa no controla. Con un reglamento europeo de IA que ya exige determinadas prácticas, añadió, la compañía puede quedar expuesta.
Belda explicó que DELTA nace de una visión del gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, de introducir la IA en toda la institución. Con sede en Barcelona, es un centro de excelencia que concentra científicos de datos para entender los procesos de un banco central e ir sustituyéndolos por sistemas de IA.
El director de DELTA, que trabajó dos años en la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), recordó que el reglamento europeo de IA entró en vigor en agosto de 2024 y que el supervisor ayuda a las empresas a adaptarse a esos cambios.
Preguntado por las tareas que debe asumir la IA y las que deben recaer en las personas, Belda señaló que en el Banco de España siempre debe haber una persona que firme o tome la decisión y que sea la última responsable de cada asunto.
Sobre el impacto en el sector bancario, lo calificó de "brutal" y explicó que todos los bancos incorporan ya la IA a lo largo de toda la cadena de valor, desde la gestión de personal hasta el crédito, el riesgo o la política monetaria.
Belda añadió que DELTA apuesta por Cataluña por la riqueza de su ecosistema y que quiere crecer en Barcelona, donde su sede se ubica en plaza Catalunya.

