El economista Gonzalo Bernardos sostiene que una subida del IPC en los próximos meses podría traducirse en pensiones más altas en términos nominales y generar un «efecto espejismo» entre los jubilados de cara a unas elecciones generales.
El economista Gonzalo Bernardos ha planteado una reflexión sobre la relación entre la evolución de la inflación, la revalorización de las pensiones y un posible adelanto electoral. En un análisis difundido en sus redes sociales, según recoge 20minutos, Bernardos se pregunta por qué al PSOE podría interesarle que la inflación suba en los próximos dos meses y por qué no ha querido bajarla más antes.
Su argumento parte de un hecho: las pensiones se actualizan cada año teniendo en cuenta la evolución de los precios. Si el IPC repunta en los meses previos a unos comicios, la subida nominal de las pensiones para el año siguiente será mayor, aunque el poder adquisitivo real de los jubilados no mejore.
«Prefiere que le suban un 6%, siendo la inflación del 6%, que un 2% si el IPC es del 2%»
Bernardos describe este fenómeno como un «efecto espejismo»: en ambos escenarios el resultado sobre el poder adquisitivo es idéntico, ningún incremento real, porque la subida de los ingresos queda compensada por el aumento de los precios. El economista vincula este comportamiento con la decisión de voto de los jubilados y sostiene que una parte de este colectivo puede valorar más el porcentaje de incremento de su pensión que la evolución efectiva de su capacidad de compra.
En su análisis, Bernardos también repasa las elecciones generales de 2023 y señala dos factores que, a su juicio, permitieron a Pedro Sánchez continuar al frente del Gobierno: «el miedo a Vox» y el incremento de las pensiones. Destaca que las pensiones aumentaron un 8,5% en 2023, una subida que califica como superior a cualquier otro anual del siglo XXI.
La reflexión de Bernardos se produce en un contexto político marcado por la derrota parlamentaria de los dos decretos de vivienda, que ha llevado a Sánchez a abrir un periodo de reflexión sobre la posibilidad de adelantar las elecciones. Mientras tanto, la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol de Madrid cumple su séptima noche con unas 2.000 personas y las tiendas se extienden ya a calles próximas como Preciados y Arenal.

