Los líderes de los Veintisiete se reúnen este jueves y viernes en Bruselas para negociar el próximo presupuesto comunitario. La cumbre abordará también los desequilibrios comerciales con China y la crisis migratoria de Ceuta.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE se reúnen este jueves y viernes en Bruselas, de acuerdo con eleconomista.es, con una agenda cargada de asuntos económicos. El punto más disputado es la negociación del presupuesto comunitario para 2028-2034, junto a los desequilibrios comerciales con China y las medidas para aliviar la crisis de precios de la energía.
En el debate presupuestario, los frugales, entre ellos Alemania y Países Bajos, piden recortes en la dotación y más peso para Competitividad y Defensa. Un grupo de una quincena de países, los Amigos de la Cohesión, entre ellos España, rechaza las rebajas y pide mantener las partidas de Agricultura y Cohesión.
La última propuesta, conocida el sábado, recorta un 8% sobre todo en Competitividad y Defensa, y no ha satisfecho a ninguna parte. Francia reclama explorar nuevas vías de recursos propios para reforzar las arcas comunitarias, uno de los temas centrales del jueves.
Sobre China, los líderes evaluarán si el acuerdo sellado la semana pasada, que fija un máximo de 350.000 vehículos híbridos al año exportados a la UE, basta para corregir la relación comercial. Días antes, París y Berlín propusieron desarrollar instrumentos comerciales que permitan excluir a un socio del mercado único si fuera necesario. España espera conocer los detalles del pacto, aunque su valoración general es positiva.
Ucrania también estará en el debate tras la presión de Estados Unidos para que Kiev deje de bombardear refinerías rusas, con la amenaza de retirar su apoyo militar e de inteligencia. La hoja de ruta Una Europa, Un mercado, orientada a integrar el mercado único y mejorar la competitividad del bloque, será el punto de partida de las conversaciones.
El capítulo de migración se tratará el viernes, segundo día de la cumbre. Los líderes evaluarán las entradas irregulares y la capacidad de respuesta de la UE en crisis. España busca que las conclusiones reconozcan la dimensión europea de las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla. Según fuentes de Moncloa, las llegadas por la ruta Atlántica han caído un 74%, dato que el Gobierno de Pedro Sánchez quiere poner en valor junto a la gestión de la crisis migratoria en Ceuta.

