España no recibió gas de Rusia en septiembre por primera vez desde el inicio de la guerra en Ucrania. Sin embargo, entre enero y septiembre el gas ruso representó el 15,2% del total importado, lo que mantiene a Moscú como tercer proveedor.
Por primera vez desde el comienzo de la invasión de Ucrania, España no importó gas natural procedente de Rusia durante el pasado mes de septiembre. Así lo refleja el último boletín estadístico de Enagás, que confirma la interrupción total de los flujos rusos en ese mes, según recoge Diario de León.
El dato mensual contrasta con el acumulado del año. Entre enero y septiembre, el gas ruso supuso el 15,2% del total recibido en España, lo que sitúa a Moscú como tercer proveedor, por detrás de Argelia (34,2%) y Estados Unidos (30,7%).
En el mes de septiembre, el suministro se concentró en tres orígenes: Estados Unidos aportó el 48,2% del total, seguido de Argelia con el 29,3% y Nigeria con el 10,9%. Estos tres países cubrieron cerca del 88% del aprovisionamiento mensual.
Las reservas españolas de gas en almacenes subterráneos cerraron septiembre al 75% de su capacidad, frente al 87% de un año antes. En términos interanuales, las existencias han caído un 13,7%, lo que reduce el margen disponible ante la llegada del invierno, cuando aumenta el consumo por calefacción y generación eléctrica.
El escenario español se enmarca en una situación de mayor tensión en el conjunto de Europa. El Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEEFA) advirtió este viernes de que Bruselas podría verse obligada a recortar un 7% el consumo de gas durante el invierno respecto a los mismos meses del año anterior.
"Los almacenes europeos estaban llenos al 72,4% el 3 de octubre, el nivel más bajo para esa fecha desde que comenzaron los registros en 2011", señala el IEEFA.
El instituto calcula que cubrir el déficit mediante importaciones adicionales, en lugar de reducir la demanda, podría costar unos 3.000 millones de euros, un 12% más que el año pasado.
La prohibición de importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) ruso bajo contratos de largo plazo, establecida por Bruselas para eliminar progresivamente la dependencia, entrará en vigor en los próximos meses.

