sábado, 10 de octubre de 2026

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Uno de cada cuatro empleados sufre estrés: las empresas descono­cen el origen real de las bajas

El 62% de las empresas ya ofrece apoyo psicológico, pero la mayoría invierte sin conocer las causas reales de las bajas. El estrés afecta a uno de cada cuatro empleados.

Marta Uriarte Elizondo
Marta Uriarte Elizondo
· 4 min de lectura

El 62% de las empresas ya ofrece apoyo psicológico, pero la mayoría invierte sin saber qué le pasa a su plantilla. Las bajas por salud mental crecen un 111% en cinco años y el absentismo cuesta 59.109 millones.

El 62% de las empresas españolas ya ofrece programas de apoyo psicológico a sus empleados, frente al 41% que lo hacía un año antes. Sin embargo, la mayoría decide en qué invertir sin conocer las causas reales que llevan a su plantilla a coger una baja. Así lo señala un análisis de Wonest, compañía especializada en reducir el impacto de la situación personal de los empleados en los resultados empresariales, según publica rrhhpress.com.

Los datos que maneja la compañía, con 24 años de experiencia y más de 870.000 empleados y familiares cubiertos en España, Portugal, Colombia, Perú y Panamá, dibujan un escenario complejo: las bajas por salud mental han crecido un 111% en cinco años y el absentismo alcanzó en 2025 el 7,6% de las horas pactadas en España, con un coste de 59.109 millones de euros.

La primera pregunta que toda dirección de personas debería poder responder es cuáles son las causas detrás de las bajas. Según Wonest, casi nunca hay una sola. Las bajas médicas explican cerca del 78% del absentismo, pero un estudio de Adecco con más de 3.000 trabajadores sitúa el origen del 70% en una situación personal, familiar o emocional.

El estrés es el problema que menos horas de ausencia genera como causa aislada, unos 12,6 millones de euros al año, por debajo de la crianza de los hijos o la atención a familiares mayores. Sin embargo, es el más extendido: afecta a uno de cada cuatro empleados. La razón es que el estrés atraviesa todas las demás situaciones y rara vez figura como causa principal.

Detrás de cada trabajador hay una familia. De media, casi cuatro personas dependen de cada empleado y uno de cada dos tiene a su cargo a un familiar dependiente. Además, más de la mitad de las consultas de psicología no son para el empleado, sino para su pareja o sus hijos.

En las salidas de la compañía ocurre algo similar. El 31% se registra por motivos familiares y solo un 4% por carga de trabajo. Pero en los comentarios, la sobrecarga y el estrés aparecen también detrás de salidas atribuidas a la familia, el salario o el desarrollo profesional.

La segunda pregunta es si la empresa detecta los cambios antes de que se conviertan en absentismo o rotación. Las señales existen y se pueden medir. En las entrevistas de salida analizadas, el 77% de quienes respondieron llevaba más de un mes pensando en irse y el 44% más de tres. Más de un tercio no se lo había trasladado a su responsable.

Wonest evalúa el nivel de estrés en los centros de trabajo varias veces al año y observa una relación clara: cuando el estrés sube, cae la disposición de la plantilla a recomendar su empresa como lugar de trabajo (eNPS). La correlación entre ambos indicadores es de 0,79. Hay centros que han pasado de una situación buena a una crítica en menos de un año, por lo que una medición anual llegaría tarde.

El riesgo se concentra donde menos llega la ayuda. Los colectivos con peores indicadores de salud y estrés son también los que peor valoran la propuesta de valor de su empresa y los que más probabilidades tienen de irse. A menudo coinciden con los que menos acceso tienen a los recursos que ofrece la compañía.

Llegar tarde tiene un precio: una ausencia no planificada puede costar hasta tres veces más que una programada, a lo que se suman sustituciones, sobrecarga del equipo y presentismo. El marco legal también se endurece. El anteproyecto de reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, aprobado el 28 de abril de 2026 y ahora en tramitación parlamentaria, prevé incluir los riesgos psicosociales en la evaluación preventiva y extender la vigilancia de la salud a la dimensión mental.

La tercera pregunta es si la plantilla está conforme con las medidas que se le ofrecen. Muchas veces la respuesta es no, y no por falta de oferta o presupuesto. Wonest lo detecta con frecuencia en empresas que han implantado programas sin consultar antes a sus trabajadores.

Marta Uriarte Elizondo

Escrito por

Marta Uriarte Elizondo

Redactora

Graduada en ADE por la Autónoma y emprendedora frustrada (dos veces). Coleccionista de pitch decks, cafetera y optimista pese a las estadísticas; en Diario Empresas firma las pymes y las startups.