El FMI advierte de que un entorno de tipos de interés más altos aumentará la presión fiscal sobre las economías avanzadas y deteriorará la deuda y el déficit público. La deuda pública mundial superará el 100% del PIB en 2030, nivel no visto desde la Segunda Guerra Mundial.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) sostiene que un entorno de tipos de interés más altos amenaza con agravar la crisis de deuda pública que ya afecta a varias de las mayores economías del mundo. Según el análisis del organismo con sede en Washington, este escenario de endurecimiento monetario aumentará la presión fiscal que ya soportan los gobiernos, tal y como recoge elperiodico.com.
Los dos bancos centrales más influyentes a nivel mundial, la Reserva Federal (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE), elevaron los tipos de interés en sus dos últimas reuniones. La Fed, presidida por Kevin Warsh, lo hizo el pasado 16 de septiembre, en un pulso directo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ante el repunte inflacionario en el país, que acumula 65 meses consecutivos por encima del objetivo del 2%.
El BCE tomó una decisión idéntica cinco días antes, el 11 de septiembre, lo que supuso la segunda subida del precio del dinero en cuatro meses, después de que ya elevara los tipos del 2% al 2,25% en su reunión del pasado 30 de abril. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, sostuvo en aquella rueda de prensa que la previsión contempla que la inflación se mantendrá "muy por encima del objetivo" del 2% durante un período prolongado, lo que implica que el organismo con sede en Fráncfort no descarta subidas de tipos adicionales en sus próximas reuniones.
Este contexto de endurecimiento monetario, acometido para tratar de domar una presión inflacionista derivada del conflicto en Oriente Medio que amenaza con instalarse como norma en la economía, ya está dejando ver sus efectos en el resto de magnitudes económicas. Una de estas magnitudes es la deuda pública, y según el análisis del FMI, un entorno de tipos más altos aumentará la presión fiscal que ya sufren varias de las mayores economías del mundo.
"Los estudios demuestran que, cuando la deuda ya es elevada, el aumento de los tipos de interés provoca un mayor deterioro de la deuda y el déficit público", sintetizan los economistas Era Dabla-Norris y Rodrigo Valdés.
Ambos alertan además de que "un elevado nivel de deuda hace que los tipos de interés de mercado sean más sensibles a la evolución de las finanzas públicas".
Más allá de la realidad inmediata sobre la deuda pública, las ramificaciones del endurecimiento monetario se perciben también en el mercado de los bonos, cuyos rendimientos han aumentado considerablemente en varias economías avanzadas. "Entre febrero y septiembre, el rendimiento medio de los bonos del Estado a 10 años del G7 aumentó en más de un punto porcentual, alcanzando su nivel más alto en casi dos décadas", señala el organismo con sede en Washington.
Ante esta realidad, los gobiernos se enfrentan a estos mayores costes de financiación en un momento en que la deuda ya es elevada. De hecho, dado el elevado nivel de gasto público, el FMI prevé que la deuda pública mundial supere el 100% del PIB mundial para 2030, un nivel que no se alcanzaba desde el período inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial.

