La deuda pública de Francia equivale al 119% de su PIB y llegará al 122% en 2027, con un déficit superior al 5%. Los intereses absorben buena parte del presupuesto.
Según publica El Periódico, la deuda pública de Francia equivale al 119% de su producto interior bruto (PIB) y podría subir hasta el 122% en 2027. El déficit supera el 5% y los intereses se comen una parte importante del presupuesto. Además, los mercados exigen más rentabilidad para prestar dinero al país.
El análisis compara la deuda con una hipoteca: si la deuda crece más despacio que la economía nominal, pesa menos cada año, y si crece más rápido, pesa más. Según el texto, Francia gasta por encima de lo que ingresa, lo que hace que la deuda aumente por sí sola. El próximo gran pulso político llega con las elecciones de abril.
En ese contexto, Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, ha defendido que las pensiones son «innegociables» y ha prometido actualizarlas al IPC. Sobre cómo financiar esa propuesta y, a la vez, bajar los impuestos, el artículo señala que no ofrece una explicación clara.
España también aparece como ejemplo. Su deuda pasó de cerca del 120% del PIB en 2020 a en torno al 100%, en buena medida por la inflación y la recuperación económica, que elevaron el PIB nominal y redujeron el peso de la deuda, mientras los ahorradores perdieron poder adquisitivo.
El Banco Central Europeo (BCE) ha subido los tipos hasta el 2,50% y ha reducido su cartera de bonos. Su presidenta, Christine Lagarde, ha dicho sobre el instrumento de protección de la transmisión (TPI):
«Preferiríamos no utilizarlo, pero si tenemos que hacerlo, no dudaremos; créanme, no dudaremos».
El TPI permite comprar deuda pública cuando la fragmentación financiera dispara la prima de riesgo. Según la información, el BCE intervendría si considera que esa subida responde a la especulación y no a los fundamentos económicos del país.

