La Asociación Nacional de Constructores Independientes sostiene que las administraciones pueden actualizar ya sus presupuestos de licitación y revisar precios sin esperar al Reglamento europeo de contratación pública.
Según publica La Razón, la presidenta de la Asociación Nacional de Constructores Independientes (ANCI), Concha Santos, considera que los compradores públicos españoles pueden mejorar la contratación de obra pública sin aguardar a la nueva normativa comunitaria. Su mensaje parte de la propuesta de Reglamento que la Comisión Europea presentó hace un mes.
El texto europeo plantea que los contratos se adjudiquen según la «mejor relación calidad-precio», en lugar de la «oferta económicamente más ventajosa», con un peso mínimo para los criterios de calidad. Además, refuerza el control de las ofertas anormalmente bajas y regula las cláusulas de ajuste durante la ejecución, como la indexación.
«Si queremos calidad, no podemos ignorar cuánto cuesta producirla».
Santos advierte de que cuando el precio pesa demasiado, la competencia se convierte en una carrera a la baja que afecta a la seguridad, los plazos y la durabilidad de las obras. También afecta a las empresas, que con márgenes insuficientes no pueden renovar maquinaria, formar personal ni invertir en tecnología.
La ANCI señala tres medidas que, a su juicio, pueden aplicarse ya. La primera es actualizar el presupuesto de licitación con precios de mercado, incluidos los costes indirectos y los gastos generales, cuyos porcentajes se fijaron en 1968 y en 1987. La segunda es revisar los precios durante la ejecución, algo que, según la asociación, también incentiva la concurrencia en la fase de adjudicación. La tercera es diseñar criterios de selección y adjudicación proporcionados y transparentes, porque los requisitos excesivos cierran el paso a empresas igualmente capaces.
Para la asociación, el Reglamento europeo tardará en llegar y los órganos de contratación ya pueden aplicar estas medidas en sus próximas licitaciones.

