El presidente de la Fed, Kevin Warsh, considera que la inteligencia artificial es el cambio más trascendental de su vida para la economía, aunque prevé un camino accidentado.
Según recoge Infobae, el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Kevin Warsh, sostiene que la inteligencia artificial supondrá el cambio más trascendental de su vida para la economía estadounidense y mundial. Advierte, sin embargo, de que su desarrollo será accidentado.
Warsh hizo estas declaraciones en Bangkok, durante las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, en una charla informal con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
«Diría que la llegada de esta nueva tecnología es probablemente el cambio más trascendental para Estados Unidos y la economía mundial en mi vida».
El responsable de la Fed señaló que la expansión de la inversión en IA puede elevar los precios a corto plazo por el aumento de la demanda, aunque prevé efectos favorables a largo plazo gracias a una mayor capacidad productiva. Añadió que los países que adopten esta tecnología de forma adecuada serán más productivos.
La Reserva Federal prevé incorporar herramientas de inteligencia artificial para analizar datos al definir su política monetaria. Warsh considera que la tecnología también ayudará a los bancos centrales de todo el mundo a analizar mejor los datos.
Warsh reconoció incógnitas sobre la evolución de los mercados. Según sus palabras, el camino será muy accidentado porque no se sabe aún cuál será la estructura del mercado de estas tecnologías.
«La inteligencia artificial cambiará la economía real, mejorará productividad y sumará riqueza, pero será un camino lleno de obstáculos».
En su informe de Perspectivas Económicas Mundiales, presentado en Bangkok por la directora del Departamento de Investigación del FMI, Silvana Tenreyro, el organismo señala que entre 2023 y 2025 el comercio mundial creció un 8,3%, y que el 29% de ese crecimiento estuvo vinculado a intercambios relacionados con la IA. Sin ese componente, el avance habría sido del 4,6%.
El Fondo prevé que el impulso de la IA sobre el comercio mundial pierda fuerza con el tiempo, aunque también maneja tres escenarios. En el primero, el auge coincide con ganancias reales de productividad y deriva en una expansión de la actividad sin inflación. En los otros dos, la demanda crece sin un aumento equivalente de la producción, lo que elevaría la inflación y podría revisar las expectativas de rentabilidad de las inversiones en IA.
El FMI calcula que la economía global crecerá cuatro décimas menos que en 2025, año en el que avanzó un 3,5%, y estima una expansión del 3,4% en 2027. Las proyecciones incluyen la guerra de Irán, el alza del petróleo y de otras materias primas, y el aumento de la inversión en IA, que ha amortiguado parte del impacto del conflicto.

