El precio de la vivienda nueva y usada en España aumentó un 13,7% interanual en octubre, cinco décimas menos que en septiembre. En el último mes avanzó un 0,9%, según el índice de Tinsa.
El precio de la vivienda nueva y usada en España subió un 13,7% interanual en octubre, cinco décimas menos que en septiembre, y avanzó un 0,9% en el último mes. Los datos proceden del índice Tinsa IMIE General y Grandes Mercados, publicado este viernes, y la información ha sido avanzada por pressdigital.es.
Con esta evolución, el valor de la vivienda se sitúa 8,2 puntos por encima de la inflación y un 3,5% por encima de los máximos de la burbuja inmobiliaria de 2007 en términos nominales. Descontada la inflación acumulada desde entonces, los precios siguen un 31,6% por debajo de aquellos niveles.
«En octubre el precio residencial ha seguido consolidando su ralentización paulatina, si bien continúa registrando tasas interanuales contundentes en todas las zonas, por encima de la inflación y superiores al umbral del 9% interanual nominal designado en el procedimiento de desequilibrio macroeconómico de la Comisión Europea», ha apuntado Cristina Arias, Head of Research de Tinsa.
Por zonas, la costa mediterránea lidera el avance interanual con un 16,7%, seguida de las áreas metropolitanas (15,6%), las capitales y grandes ciudades (13,3%), las islas (13,2%) y el resto de municipios (10,3%).
En términos reales, la subida interanual se sitúa entre el 5,2% y el 11,3%. En el plano mensual, las islas registran el menor alza nominal (0,3%) y las capitales y grandes ciudades el mayor (1,4%).
Descontada la inflación, las desaceleraciones más marcadas se dan en el territorio insular y en las áreas metropolitanas. En las capitales y grandes ciudades, en cambio, el crecimiento se mantiene tras las moderaciones de agosto y septiembre.
Según la responsable de estudios de Tinsa, las presiones inflacionistas sobre el poder adquisitivo de los salarios persisten, aunque la resistencia del empleo y una tasa de ahorro todavía elevada sostienen el consumo de los hogares.
«En este contexto, las compraventas residenciales continúan moderándose ante el crecimiento de los precios, las restricciones de oferta, el aumento de los tipos de interés y el mayor esfuerzo de compra. Pese a ello sostienen un volumen por encima de la media histórica, consistente con el aumento de la población experimentado en los últimos años», ha afirmado Arias.

