Las energías renovables sostuvieron 140.621 puestos de trabajo en España en 2025 y aportaron 17.501 millones de euros al PIB, el 1,04% de la economía nacional. El sector instaló 12.520 MW de nueva potencia, un récord.
Las energías renovables cerraron 2025 con 140.621 puestos de trabajo en España y una aportación de 17.501 millones de euros al producto interior bruto, según publica industriambiente.com a partir del Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España 2025. El trabajo, elaborado por Deloitte y presentado por APPA Renovables, sitúa esa cifra en el 1,04% de la economía nacional.
El empleo del sector creció un 5,6% respecto a 2024. Durante el año se incorporaron 12.520 MW de nueva potencia renovable, un máximo histórico que, según el informe, redujo los costes eléctricos y las importaciones de combustibles fósiles.
De los 140.621 empleos, 90.797 son directos, un 6,1% más que el año anterior, y el indirecto subió un 4,5%. La solar fotovoltaica destinada a la venta a red fue la tecnología que más empleo adicional generó, con 3.793 puestos, seguida de la eólica, con 1.731.
La aportación al PIB alcanzó 17.501 millones de euros corrientes, un 7,2% más en términos reales. De esa cifra, 12.687 millones corresponden al impacto directo del sector y 4.814 millones al indirecto.
El ahorro en el mercado diario de electricidad se estima en 7.589 millones de euros, un 8,8% más que en 2024. Según el estudio, el precio medio del mercado diario fue de 65,28 euros por MWh, cuando sin generación renovable habría rondado los 126 euros.
El informe también cuantifica en 24,9 millones de toneladas equivalentes de petróleo las importaciones evitadas, con un valor de 14.814 millones de euros, y en 69,2 millones de toneladas de CO₂ equivalente las emisiones que no se produjeron, asociadas a un ahorro de 5.115 millones en derechos de emisión.
El principal reto señalado es el aumento de los vertidos de electricidad renovable, que crecieron un 55,2% hasta 19,69 TWh. APPA Renovables apunta a las redes eléctricas, el almacenamiento, la flexibilidad del sistema y los gases renovables como prioridades para consolidar el crecimiento. Su presidente, Santiago Gómez Ramos, pide mantener una política energética e industrial estable y vincular el despliegue renovable con la electrificación de la economía.

