El fondo Asterion Industrial Partners cierra Iqony Sustainable Energy Solutions Ibérica, su división solar en España, y aplica un ERE a toda la plantilla. La filial, con 400 MW instalados, estaba en causa de disolución por pérdidas acumuladas.
Asterion Industrial Partners, el mayor fondo de capital riesgo de España, ha decidido cerrar Iqony Sustainable Energy Solutions Ibérica, la división nacional de la alemana Steag que compró hace dos años y medio por 2.600 millones de euros. La compañía, con sede en Sevilla y dedicada a parques fotovoltaicos, estaba en causa de disolución y su matriz ha optado por no aportar más capital, según ha podido saber elconfidencial.com.
La firma que dirige Jesús Olmos gestiona más de 10.000 millones de euros y había desarrollado 400 megavatios de potencia instalada a través de Iqony, con operaciones en más de un centenar de instalaciones. La filial tenía otros 1.000 megavatios en desarrollo, según su descripción corporativa. El desplome de los precios de la energía solar ha llevado al fondo a presentar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para la totalidad de la plantilla y a abandonar el país.
Los problemas de Iqony venían de atrás. EY, el auditor de sus cuentas, ya había advertido mediante un párrafo de énfasis sobre la viabilidad de la compañía española, que arrastraba pérdidas acumuladas y un fondo de maniobra negativo de cerca de 35 millones de euros. Para evitar el concurso de acreedores, ya que el patrimonio neto era inferior a la mitad del capital social, Steag le condonó una deuda corporativa por una cifra similar mediante la venta de préstamos a la matriz con sede en Essen, de la que Asterion es dueño desde 2023.
Fuentes oficiales del fondo explican que, tras su entrada en el accionariado, la compañía definió una nueva hoja de ruta centrada en la generación eléctrica y las redes de calor, con Alemania como mercado prioritario. Actualmente opera una red de aproximadamente 2.200 kilómetros, la mayor de calefacción urbana de Alemania por extensión.
"El negocio fotovoltaico internacional dejó de encajar con la nueva orientación estratégica. Por este motivo, la compañía ha decidido reordenar estas actividades y ha iniciado el procedimiento de regulación de empleo (ERE) para su filial española. Los detalles específicos de su aplicación forman parte del proceso actualmente en curso", señalan fuentes oficiales de Asterion.
La compañía factura casi 2.500 millones de euros al año y sostiene que está acelerando inversiones en almacenamiento mediante baterías y almacenamiento térmico.
El cierre de Iqony se produce en un contexto de crisis para el sector fotovoltaico español. La patronal UNEF (Unión Española Fotovoltaica) ha pedido al Gobierno una moratoria de tres años y una ayuda de 900 millones de euros para evitar la quiebra de una parte de las plantas, que este año acumulan 900 horas vendiendo energía a cero euros. La comunidad fotovoltaica española cuenta con cerca de un millar de operadores de distinto tamaño.

