La farmacéutica ha enviado el preaviso a los sindicatos y ha fijado para el 13 de octubre la primera reunión de la mesa negociadora. Por ahora no ha concretado cuántos trabajadores afectará el despido ni las áreas implicadas.
AstraZeneca ha activado un proceso de despido colectivo en España. La compañía ha remitido el preaviso a los representantes sindicales y ha fijado para el próximo 13 de octubre la primera reunión de la mesa de negociación, según ha avanzado El Confidencial.
La empresa no ha detallado todavía a cuántos empleados afectará el proceso ni qué áreas quedarán incluidas. En las comunicaciones internas la plantilla lo identifica como un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), aunque la farmacéutica ha empleado de forma interna el término «expediente de despido».
Con la primera reunión del 13 de octubre arrancará un periodo formal de negociación de treinta días entre la dirección y los sindicatos. Será durante ese plazo cuando AstraZeneca tendrá que concretar los motivos del recorte, el número exacto de trabajadores afectados y las áreas que se verán implicadas.
La filial española de la compañía sueco-británica cuenta con una plantilla de alrededor de 2.000 trabajadores. Su sede en España está en Madrid y dispone de un centro de innovación en Barcelona, el AstraZeneca Global Hub ubicado en el edificio Estel de la capital catalana, donde trabajan cerca de 1.600 empleados y donde la compañía tiene proyectada una inversión de 1.300 millones de euros hasta el próximo año.
Ese centro de innovación se ha fijado el objetivo de lanzar una veintena de medicamentos antes de 2030 y en él se impulsan más de 385 proyectos de investigación y cerca de 200 ensayos clínicos. AstraZeneca no tiene fábricas en España y externaliza la producción de sus medicamentos, que se elaboran en otros centros de su red o en instalaciones de terceros.
El anuncio llega después de un ejercicio de crecimiento para el grupo. En 2025 elevó sus ganancias más de un 45% y rozó los 8.600 millones de euros de beneficio neto. La facturación de la división oncológica creció un 15% hasta los 21.523 millones de euros y empujó unos ingresos totales que subieron cerca de un 9% hasta los 49.347 millones de euros.
Las otras divisiones también mejoraron. El área biotecnológica elevó las ventas un 5% hasta los 19.318 millones de euros, mientras que la de enfermedades raras repuntó un 4% hasta los 9.126 millones de euros.
En España, la facturación aumentó un 15% hasta superar los 910 millones de euros, pero los mayores costes recortaron el beneficio un 17% hasta los 26 millones de euros. Con esos resultados, las previsiones globales de la farmacéutica pasaban por un crecimiento de los ingresos de hasta el 9% este año y por elevar por encima del 10% el beneficio por acción.
La compañía, fundada en 1999 tras la fusión del laboratorio sueco Astra y la británica Zeneca Group, rechazó hace más de una década una oferta de unos 81.000 millones de euros para fusionar su negocio con Pfizer. El pasado verano sus acciones cayeron más de un 8% en la Bolsa de Londres después de comunicar que un estudio sobre Wainua, un fármaco para afecciones cardiovasculares, no había alcanzado criterios suficientes de eficacia, y volvieron a registrar una caída similar al trascender las negociaciones para combinar negocios con el laboratorio estadounidense Bristol Myers Squibb.
El calendario del ERE queda ahora en manos de la mesa negociadora: la primera cita será el 13 de octubre y, a partir de ahí, empresa y sindicatos dispondrán de treinta días para cerrar un acuerdo sobre el alcance del recorte.

