Seis de cada diez compañías de diez o más empleados que usan inteligencia artificial continúan en experimentación y solo un 6% la ha integrado de forma significativa, según un panel de directivos tecnológicos en Madrid.
El 60% de las empresas españolas de diez o más empleados que utilizan inteligencia artificial (IA) permanece en fase de experimentación, mientras que únicamente el 6% declara un uso significativo. Así se puso de manifiesto en la conferencia 'Global Trends 2026', organizada por AmChamSpain en Madrid, según recoge notimerica.com.
En el panel titulado 'La carrera global de la IA: ¿dónde está España?' intervinieron el vicepresidente y country manager Iberia de Google, Lino Cattaruzzi; la vicepresidenta y presidenta para España y Portugal de HP, Inés Bermejo; el vicepresidente sénior para España de Oracle, Albert Triola; y la country manager Iberia de Anthropic, Cristina Pitarch. La mesa fue moderada por el director general de DigitalES, Miguel Sánchez Galindo.
Los participantes subrayaron que España cuenta con una cobertura de redes de muy alta capacidad que llega al 95% de los hogares y al 86,3% de las zonas rurales, frente al 58,8% de media rural europea. Además, el país dispone de un 55,5% de generación eléctrica renovable y 301 nodos de computación en el borde, lo que le convierte en el tercer parque de Europa y atrae capacidad de cómputo.
Pese a estas infraestructuras, la adopción de la IA avanza a menor ritmo. En 2025, el 20,3% de las empresas españolas de diez o más empleados utilizaba IA, casi el doble que el año anterior, según Eurostat. No obstante, los datos del Banco de España reflejan que la mayoría aún no la ha incorporado a sus procesos o decisiones.
La brecha de implantación se amplía según el tamaño de la compañía: en la Unión Europea, el uso de IA cae del 55% en grandes corporaciones al 17% en las pymes de 10 a 49 empleados.
Durante la sesión se abordaron cuatro ejes: cómo lograr que la inversión en infraestructuras derive en actividad económica y de I+D; cómo reducir las fricciones administrativas y los plazos de despliegue; de qué manera impulsar la adopción en la pequeña y mediana empresa; y qué medidas de previsibilidad regulatoria solicitan las compañías a la Administración Pública.

