La empresa española adquiere la mayoría de la sociedad que agrupa su negocio local con la chilena Alicomar. El objetivo es escalar el pan congelado en Sudamérica, donde la penetración es inferior al 10%.
La compañía española Europastry ha adquirido una participación mayoritaria en la sociedad que integra su operación en Chile con la firma local Alicomar, según ha confirmado el presidente ejecutivo de Europastry, Jordi Gallés, en declaraciones recogidas por Diario Financiero y que recoge ecosistemastartup.com. La operación convierte a la empresa catalana en el socio principal de la sociedad conjunta, que incluye la marca Pan de Origen y la actividad de Alicomar como proveedor de ciabattas para Walmart y Oxxo.
La transacción ha contado con el asesoramiento de Deloitte por el lado comprador y de los abogados Mario Diemoz y Gonzalo Espinosa por el vendedor. La operación sienta las bases de una plataforma regional con la que Europastry pretende escalar el negocio de pan congelado en Sudamérica, con Chile como primer mercado y la vista puesta en otros países del Cono Sur.
«Nosotros hemos comprado la mayoría de la nueva compañía», ha asegurado Jordi Gallés.
Europastry, fundada en 1987 en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), opera en más de 80 países y cuenta con 27 plantas de producción en España, Portugal, Holanda, Rumanía, Estados Unidos y México. En 2023 facturó 1.347 millones de euros y destinó 107 millones a I+D y tecnología. Entre sus clientes figuran Starbucks, Mercadona, Pret a Manger, Manolo Bakes, Granier, Pans & Company y Dunkin’ Donuts.
En Chile, la compañía ya distribuía cruasanes, donas, galletas y muffins al canal de hostelería, panaderías artesanas y minoristas, pero carecía de una planta local para producir panes artesanos y rústicos a escala. Esa capacidad la aporta Alicomar, que ya trabaja con cadenas como Walmart y Oxxo. A ello se suma la alianza previa con Grupo Alsea en México, que Europastry ha utilizado como plataforma en el país.
«Esta alianza es muy importante para nosotros porque nos va a permitir crecer mucho en el mercado chileno», ha señalado Gallés.
El mercado chileno presenta un margen de crecimiento notable: el pan congelado representa menos del 10% de la panadería fresca, frente a alrededor del 40% en Europa. Gallés estima que esa cuota podría alcanzar el 20% en una década, incluso con un consumo total de pan a la baja, que hoy ronda los 90 kilos por persona al año en Chile. Los vectores que respaldan esta previsión son los cambios en los hábitos de consumo, la búsqueda de conveniencia y una mayor variedad de producto.
La operación se enmarca en una estrategia de expansión más amplia. En junio, Europastry anunció la compra de la estadounidense Highland Baking Company, con plantas en Northbrook (Illinois) y Spartanburg (Carolina del Sur), y prevé superar los 2.300 millones de dólares de facturación anual global tras el cierre, previsto para el segundo semestre de 2026. La compañía también ha anunciado una inversión de 700 millones de euros en su planta de Estados Unidos para ampliar capacidad.
En 2024, Europastry intentó salir a Bolsa con una valoración de hasta 1.570 millones de euros, una operación que quedó pospuesta por la inestabilidad geopolítica. La adquisición en Chile se financia de forma privada, lo que deja a la empresa con capacidad para seguir cerrando compras regionales.
Para el mercado español, la operación supone un paso más en la internacionalización de una compañía catalana que ya genera la mayor parte de su negocio fuera de España. La producción local en Chile permitirá a Europastry reducir importaciones y acortar plazos de entrega, lo que puede traducirse en mejores márgenes y en una posición más sólida frente a competidores locales.

