El economista Federico Varona alerta de que la jubilación flexible genera dos pagadores (Seguridad Social y empresa) y la declaración de la renta suele salir a pagar. Recomienda elevar las retenciones mensuales para evitar sorpresas.
La jubilación flexible permite compatibilizar la pensión con un empleo a tiempo parcial, pero conlleva una consecuencia fiscal que muchos pensionistas pasan por alto. El economista Federico Varona, socio director de Varona Legal & Numbers, ha lanzado una advertencia en el programa Les notícies del matí, de la cadena À Punt, tal y como recoge lideractual.es: «Cuidado con Hacienda porque habrá dos pagadores».
Varona explica que la Seguridad Social y la empresa aplican retenciones sobre la pensión y el salario de forma independiente, sin tener en cuenta el otro ingreso. Al presentar la declaración de la renta, la Agencia Tributaria suma ambos rendimientos y calcula el tramo de IRPF sobre el total. Como los descuentos mensuales fueron insuficientes, la liquidación suele salir a pagar: «Normalmente va a salir a ingresar esa renta», señala el experto.
Esta situación sorprende a pensionistas que antes obtenían devoluciones o resultados neutros. La diferencia se debe a que una parte del impuesto no se retuvo mes a mes y queda pendiente de pago en la declaración anual.
La normativa exige que el trabajo a tiempo parcial en jubilación flexible tenga una jornada de entre el 33% y el 80% de la de un trabajador a tiempo completo. Durante ese periodo, la pensión se reduce proporcionalmente al tiempo trabajado. Desde el 1 de octubre de 2026, tras las reformas aprobadas en agosto, la modalidad se ha extendido a determinados supuestos de autónomos y se han mejorado los incentivos para los trabajadores por cuenta ajena, que pueden obtener incrementos adicionales de entre el 15% y el 25% en la prestación posterior según los periodos cotizados.
«Es un contrato de trabajo que puedo cancelar cuando quiera», subraya Varona.
Al rescindir la relación laboral, la Seguridad Social restituye el 100% de la pensión y recalcula el importe final con las nuevas cotizaciones acumuladas. El economista califica la jubilación flexible como «una buena medida» y «absolutamente necesaria» para adaptar el mercado laboral al aumento de la esperanza de vida.
Para evitar ajustes desfavorables, Varona recomienda solicitar por escrito a la empresa o a la Seguridad Social que apliquen un porcentaje de retención mayor en los recibos mensuales. De este modo, el pensionista reparte la carga fiscal a lo largo del año y evita un desembolso elevado al presentar la declaración.

