Nómadas digitales y expatriados se instalan en A Coruña atraídos por su calidad de vida y el ambiente que genera Inditex. La residencia exige ingresos en torno a 2.700 euros.
Según publica La Opinión de A Coruña, la ciudad atrae a nómadas digitales y expatriados, profesionales extranjeros cualificados que trabajan en remoto para empresas o clientes internacionales. Tres de ellos, Carlos Esteves, Begoña Frigolet y Nikolay, de países distintos, se conocieron en la ciudad y hoy la consideran su casa.
La revista británica Monocle describe A Coruña como una ciudad portuaria que combina un ritmo pausado con un tejido empresarial internacional. En su reportaje acuña el término Zarasmus para referirse al ambiente internacional que impulsa Inditex y que atrae a profesionales de otras nacionalidades.
Entre los inconvenientes que recogen los testimonios figuran el encarecimiento de la vivienda, los problemas de movilidad y la lentitud de algunos trámites. Para obtener la Residencia de Nómada Digital en España hay que demostrar unos ingresos en torno a los 2.700 euros.
Carlos Esteves, de origen brasileño, se formó en ingeniería de sonido y se instaló en San Francisco en 2019. Después trabajó como autónomo en consultoría de sistemas de sonido para locales en construcción, con clientes extranjeros. Hace poco más de un año se trasladó a A Coruña con su mujer, Ellen, y su perro, Benji.
Esteves cuenta que llegaron sin conocer a nadie y que el mar y el clima pesaron en la elección. Su mujer es de San Francisco, donde el clima se parece al gallego.
«Vinimos sin conocer a nadie»
Preguntado por si la ciudad es una etapa transitoria, responde que no.
«No, no, A Coruña es nuestra casa ahora. Nuestro plan es quedarnos aquí definitivamente»
Begoña Frigolet también destaca la ciudad.
«A Coruña es muy buena ciudad, es un tesoro escondido»

