La Comisión Europea destinará 525 millones de euros a impulsar el diseño de chips, un segmento en el que las empresas europeas apenas suman el 1% de los ingresos mundiales.
La Comisión Europea ha anunciado una inversión de 525 millones de euros para impulsar el diseño de semiconductores, según publica El Plural. El objetivo es que las empresas europeas puedan desarrollar sus propios componentes y llevarlos al mercado con menos dependencia de tecnologías extranjeras.
Según la propia Comisión, las empresas europeas de diseño de chips representan menos del 1% de los ingresos mundiales de este segmento. La debilidad es especialmente relevante ahora que la expansión de la inteligencia artificial dispara la demanda de semiconductores.
La medida la presentó la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, Henna Virkkunen. Contempla dos partidas: 440 millones de euros en subvenciones para que las empresas emergentes afronten los costes de desarrollo de sus productos, y 85 millones para una nueva plataforma europea de diseño que dará acceso a herramientas especializadas, servicios técnicos y capacidad de fabricación.
De la cifra total, 285 millones saldrán del presupuesto comunitario y 240 millones de los Estados participantes en la Empresa Común de Chips.
El problema va más allá de la financiación. Diseñar un semiconductor requiere herramientas informáticas especializadas, conocimiento técnico, acceso a propiedad intelectual y recursos que muchas compañías pequeñas no pueden asumir solas. La nueva plataforma pretende compartir parte de esa infraestructura para que las ideas de laboratorios y centros de investigación europeos lleguen antes al mercado.
La Comisión reconoce en la documentación de su propuesta de Ley Europea de Chips, presentada en junio de 2026, que el diseño europeo depende sobre todo de herramientas y bloques de propiedad intelectual de Estados Unidos. Europa cuenta con fabricantes de maquinaria, semiconductores industriales y componentes para la automoción, pero tiene menos presencia en el diseño de chips digitales avanzados.

