El gobernador del Banco de Francia considera que el país no puede negociar el relevo de Lagarde con las cuentas sin arreglar. Lagarde dejará la presidencia el 7 de febrero de 2027.
Según publica merca2.es, Emmanuel Moulin, gobernador del Banco de Francia, ha advertido de que su país no puede afrontar la negociación del relevo en el BCE con las cuentas públicas sin sanear. Para Moulin, la reducción del déficit debe ser la condición previa a cualquier debate sobre el próximo presidente del banco central.
Moulin habló en un acto junto a Luis de Guindos, exvicepresidente del BCE, y a José Luis Escrivá, gobernador del Banco de Español. Los tres coincidieron en que la economía francesa es la que más preocupa dentro de la eurozona.
Christine Lagarde dejará la presidencia del BCE el 7 de febrero de 2027, y su salida anticipada ha abierto ya la negociación para renovar la cúpula. Los nombres que suenan con más fuerza son los de Pablo Hernández de Cos, español, y Klaas Knot, neerlandés. El nombramiento se negocia políticamente entre los Veintisiete y los miembros del Consejo de Gobierno del BCE.
Francia ha subido impuestos, como otros socios, pero su economía crece un 0,4%, una cifra que el mercado considera insuficiente. La prima de riesgo francesa ha pasado del 0,8 al 1,6, lo que supone 160 puntos básicos desde septiembre. El Tesoro francés paga hoy el doble de diferencial que hace un trimestre.
En su intervención, Moulin se refirió a las elecciones del próximo año:
Todos los candidatos tienen que darse cuenta de que la reducción del déficit es esencial.
Moulin también alertó de que una política fiscal excesivamente expansiva puede obligar a la política monetaria a compensarla, lo que trasladaría parte del coste de la deuda francesa a los tipos que fija el BCE.
Los tres banqueros centrales coinciden en que los tipos de interés atravesarán un periodo frágil, con una fuerte demanda de inversión ligada a las nuevas tecnologías, el gasto en defensa y la transición climática. Según el escenario que manejan, el dinero será más caro de lo que se anticipaba hace un año. Escrivá reconoció además que existe un espacio geopolítico fuera del alcance de cualquier banco central.
La banca europea registra récord de beneficios y ratios de capital sólidos, por lo que el riesgo se ha desplazado hacia las finanzas públicas. El BCE puede comprar deuda y modular los tipos, pero no puede aprobar presupuestos nacionales. Para el escenario central de Fráncfort, Europa crecerá alrededor del 2% y los tipos serán más llevaderos que en 2023, aunque los salarios podrían acabar pagando el ajuste.
El perfil del sucesor también importa. Si el relevo recae en Hernández de Cos o en Knot, el BCE mantendría el perfil técnico de la última década.

