La Comisión Europea presenta un marco de resiliencia climática y prepara una Alianza Europea de Seguros Climáticos para reducir las pérdidas que hoy no están cubiertas. Según sus estimaciones, los daños climáticos costaron unos 50.000 millones de euros anuales entre 2022 y 2025.
Según recoge mutuas-seguros.es, la Comisión Europea ha presentado un marco europeo de resiliencia climática que prevé crear una Alianza Europea de Seguros Climáticos. El objetivo es reducir las pérdidas económicas que hoy no tienen cobertura aseguradora, con medidas para anticipar riesgos, adaptar infraestructuras y ampliar la protección frente a catástrofes naturales.
La Comisión calcula que los daños climáticos ocasionaron en Europa pérdidas próximas a 200.000 millones de euros entre 2022 y 2025, unos 50.000 millones al año. Las estimaciones de las autoridades europeas indican que solo una cuarta parte de esas pérdidas está asegurada, y el resto recae en los afectados, en las administraciones o en otros mecanismos de compensación.
La alianza reunirá a aseguradoras, administraciones públicas, expertos en gestión de riesgos y otros agentes económicos. Su foco estará en territorios y actividades donde la exposición al riesgo encarece o impide una cobertura asequible. Todavía se encuentra en fase de desarrollo: la Comisión no ha fijado un sistema europeo obligatorio de indemnización ni ha definido su financiación ni las condiciones de las futuras coberturas.
Insurance Europe, la federación del sector asegurador europeo, ha valorado positivamente el marco, aunque defiende que la prevención debe ser prioritaria. Su presidente, Frédéric de Courtois, señala que los episodios climáticos extremos del verano de 2026 demuestran la necesidad de actuar de forma colectiva a corto y largo plazo. Su directora general, Thea Utoft Høj Jensen, considera que la alianza permitirá aprovechar el conocimiento técnico de las aseguradoras para reducir el déficit de cobertura.
El marco incluye una propuesta de Ley Europea de Resiliencia Climática para coordinar a los Estados miembros. La Comisión utilizará como referencia un calentamiento global de 1,5 grados en 2030, de 2 grados en 2050 y de 3 grados en 2100, con el fin de evaluar riesgos futuros e inversiones. Además, prevé un plan frente a las olas de calor, iniciativas sobre el agua y un programa para identificar las cien zonas europeas más vulnerables al cambio climático.
La propuesta legislativa debe seguir el procedimiento de aprobación europeo, por lo que las medidas anunciadas todavía no son obligaciones legales vigentes.

