El Banco Central Europeo mantiene el tipo de interés de referencia en el 2,5%, tras las subidas de junio y septiembre. La decisión llega con la inflación de la eurozona en el 3,8%, su nivel más alto en tres años.
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener los tipos de interés, tal y como esperaban los mercados. Según recoge Infobae, el tipo de la facilidad de depósito se queda en el 2,50%, el de las operaciones principales de financiación en el 2,65% y el de la facilidad marginal de crédito en el 2,90%.
La institución optó por congelar las tasas después de las subidas aplicadas en junio y en septiembre. Los mercados daban una probabilidad del 97,6% a esta pausa.
El BCE explica en su comunicado que los precios de la energía siguen subiendo, lo que supone riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento. Según el organismo, los efectos de esa perturbación energética aún no se han notado del todo, la inflación subyacente se mantiene estable y los salarios no responden de forma significativa.
«Los precios de la energía han continuado subiendo, lo que plantea riesgos al alza para las perspectivas de inflación y a la baja para las perspectivas de crecimiento».
La inflación de la eurozona llegó al 3,8% en septiembre, frente al 3,2% de agosto, según datos de Eurostat. Los precios de la energía subieron un 18,8% interanual. El Consejo asegura que mantiene el objetivo de estabilizar la inflación en el 2% a medio plazo y que el rumbo de los tipos dependerá de los datos disponibles en futuras reuniones.
Por otra parte, Christine Lagarde, presidenta del BCE, dejará el cargo el 7 de febrero de 2027, casi nueve meses antes del fin formal de su mandato de ocho años, previsto para el 31 de octubre de ese año. Según Reuters, que cita fuentes del organismo, la decisión se anunció en la misma jornada. El Financial Times había señalado en febrero que Lagarde buscaba dejar el banco antes de los comicios presidenciales franceses de abril de 2027, para que el presidente saliente, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, puedan acordar con el resto de líderes europeos el nombre de su sucesor.

