El Consejo General de Economistas, BBVA Research, la Cámara de Comercio y la OCDE elevan sus estimaciones para el PIB español hasta el 2,5%-2,6% en 2026, aunque la inflación y el coste energético lastran la actividad.
La economía española crecerá un 2,6% en 2026, según las previsiones actualizadas de los principales organismos y analistas. El Consejo General de Economistas ha elevado una décima su estimación, hasta el 2,5%, y BBVA Research ha revisado al alza en dos décimas su proyección, hasta el 2,6%, una cifra que coincide con la del Gobierno y la OCDE. La Cámara de Comercio de España también ha mejorado su previsión en dos décimas, hasta el 2,5%, un porcentaje que comparten los servicios de estudios de Bankinter y Funcas.
Estos datos, adelantados por nuevaradio.org, reflejan que España podría encadenar su cuarto año consecutivo como motor de crecimiento de la Unión Europea. Los analistas atribuyen esta resistencia a la fortaleza del consumo privado, el dinamismo de las exportaciones de servicios, con el turismo como principal componente, y la inversión, aunque esta última se ha moderado respecto a los niveles de 2025.
El mercado laboral ha contribuido a sostener el consumo: las horas efectivamente trabajadas crecieron un 2,8% interanual y los puestos a tiempo completo aumentaron un 2,2%, lo que permitió situar la tasa de paro por debajo del 10% en el segundo trimestre de 2026, según los expertos del Consejo General de Economistas.
La Cámara de Comercio estima que la demanda interna aportará 2,9 puntos porcentuales al crecimiento del PIB en 2026, con un aumento del consumo de los hogares del 2,7% y un crecimiento de la inversión del 4,5%.
El principal riesgo para la economía española es la inflación, que en septiembre cerró con un incremento interanual del 4,9% debido al encarecimiento de la energía y los combustibles. El barril de Brent supera los 100 dólares tras un aumento de más del 50% en lo que va de año. La Cámara de Comercio sitúa la inflación media de 2026 en el 3,2%, cinco décimas por encima de su estimación anterior, y la subyacente en el 2,8%.
"Mientras más se prolongue el incremento de los costos energéticos, más intenso será el impacto en la actividad económica", advierten los analistas de BBVA.
BBVA calcula que el encarecimiento del petróleo y el gas podría restar entre 0,4 y 0,5 puntos porcentuales al crecimiento del PIB y añadir entre 0,8 y 0,9 puntos a la inflación hasta finales de 2027. Sus previsiones apuntan a una inflación del 3,6% en 2026.
Otro factor que podría frenar la actividad es la desaceleración del sector exterior, provocada por un menor crecimiento de las exportaciones. Los analistas enmarcan estas previsiones en un contexto global de crecimiento "moderado, frágil y desigual", con tensiones geopolíticas y condiciones financieras más restrictivas en las principales economías occidentales.

