El Govern aprueba un protocolo para convertir el antiguo Banco de España de Tarragona en Parador de Turismo. El edificio, de 1928 y propiedad municipal desde 2010, está catalogado como bien local de interés cultural.
El Govern de la Generalitat ha aprobado este martes impulsar la apertura de un Parador de Turismo en el antiguo edificio del Banco de España de Tarragona, situado en la confluencia de la Rambla Nova y la avenida Pau Casals, según publica elliberal.cat. El Consell Executiu ha autorizado la firma de un protocolo de intenciones que fijará el marco de colaboración entre las administraciones y organismos implicados.
El proyecto busca ampliar la oferta hotelera de calidad de Tarragona y recuperar para uso turístico un inmueble singular. La iniciativa la desarrollarán de forma conjunta la Generalitat, el Gobierno central, el Ayuntamiento de Tarragona, Turespaña y Paradores.
"El futuro Parador permitiría recuperar para la actividad turística el antiguo Banco de España mediante un proyecto que combinaría patrimonio, cultura y alojamiento"
El edificio fue construido en 1928 y está catalogado como bien local de interés cultural. Es propiedad municipal desde 2010 y actualmente tiene la consideración de bien de dominio público y servicio público destinado a equipamientos culturales y administrativos.
El protocolo contempla la creación de una comisión de seguimiento que impulsará y coordinará las actuaciones. Estará integrada por representantes del Ministerio de Industria y Turismo, la Dirección General de Turismo de la Generalitat, el Ayuntamiento de Tarragona, Paradores de Turismo de España y Turespaña. El Ayuntamiento asumirá la presidencia y la secretaría, y la comisión se reunirá de forma ordinaria cada seis meses.
La propuesta se enmarca en el atractivo patrimonial de Tarragona, cuyo conjunto arqueológico de Tarraco fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000. Las administraciones consideran necesario seguir mejorando la oferta turística y de alojamiento de la ciudad.
La Generalitat sostiene que la implantación de un Parador podría atraer un turismo de mayor valor, ampliar la oferta hotelera de calidad y estrechar la relación entre la actividad turística y el patrimonio cultural. El proyecto también podría generar nueva actividad económica y contribuir a la creación de empleo de calidad.
El próximo paso será la constitución de la comisión de seguimiento, que se reunirá cada seis meses para coordinar las actuaciones y avanzar en el futuro Parador.

