El precio de compra de la vivienda se ha disparado un 108% desde 2013, frente al 30% del salario medio. CCOO alerta de que esta brecha perjudica a pymes y autónomos y frena el empleo.
Según recoge notimerica.com, el Gabinete Económico de CCOO ha presentado este viernes el informe «El coste del rentismo para los salarios y la economía productiva», donde sostiene que el precio de compra de la vivienda ha subido un 108% entre el segundo trimestre de 2013 y el mismo periodo de 2026, mientras el salario medio solo ha crecido un 30% nominal. La diferencia implica que el coste de compra multiplica por 3,6 el aumento de los sueldos.
El sindicato apunta que la brecha se intensifica en regiones tensionadas como la Comunidad de Madrid, donde el alza de los precios de compra multiplica por cuatro la subida salarial.
El esfuerzo necesario para comprar una vivienda libre de 90 metros cuadrados ha pasado de 3,1 salarios anuales completos en 1985 a 7,1 salarios en 2026. En Baleares la cifra llega a 12,2 salarios, en Málaga a 10,8 y en Madrid a 10. A ello se suma el ahorro previo para la entrada, impuestos y gastos, que equivale al 30% del total y a 2,1 años de sueldo íntegro.
En el alquiler, según datos del INE para el periodo 2015-2024, los nuevos contratos se han encarecido un 37%, casi el doble que el salario medio (21%). La Comunidad Valenciana (+49%), Baleares (+48%) y Canarias (+39%) encabezan las mayores subidas.
CCOO denuncia que esta inflación inmobiliaria también afecta a las empresas. Con datos de la Agencia Tributaria, la mediana de las rentas de alquiler de locales comerciales subió un 5,8% en 2021, un 8,3% en 2022 y un 4,5% en 2023, hasta situarse en máximos históricos de 52 euros por metro cuadrado al año. Según el informe, esta presión reduce la rentabilidad de pymes y autónomos, eleva las barreras de entrada y provoca más rotación de establecimientos.
Apoyándose en datos del Banco de España de 2025, el sindicato indica que la rentabilidad bruta de la inversión en vivienda llegó al 16%, frente al 7% de la rentabilidad ordinaria de los recursos propios empresariales.
Las estimaciones de CCOO calculan que una reducción del 30% en el coste de la vivienda liberaría entre 21.000 y 26.000 millones de euros para la demanda agregada, lo que favorecería la creación de entre 330.000 y 411.000 empleos en un horizonte de cinco años.
El sindicato vincula estos datos a la huelga general convocada con UGT y otras organizaciones para el 11 de noviembre. Entre las medidas a corto plazo propone prorrogar los contratos de alquiler y convertirlos en indefinidos, además de regular los arrendamientos turísticos, de temporada y por habitaciones. A largo plazo, reclama destinar cada año el 1,5% del PIB a crear un parque público permanente de 1,5 millones de viviendas asequibles en una década.

