Iryo niega que su tren recibiera una orden para reanudar la marcha antes del accidente de Urda (Toledo) y contradice la versión del ministro de Transportes, Óscar Puente.
Según publica hispanidad.com, Iryo sostiene que su tren no recibió ninguna orden para reanudar la marcha antes del accidente ocurrido en Urda (Toledo). Con ello, la compañía discrepa de la versión ofrecida por el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente.
Fuentes de la empresa explican que el convoy permanecía detenido mientras se reiniciaban sus sistemas de seguridad, que habían caído y no permitían continuar. Según la compañía, su maquinista avisó al centro de control de Adif en Atocha de que el sistema LZB se había caído y de que la unidad estaba parada, a la espera de resolver el problema.
La empresa recuerda, además, la intervención de su consejero delegado, Fabrizio Favara, en el Senado, dentro de la comisión de investigación sobre el estado de la red ferroviaria. Favara señaló entonces que, cuando falla el sistema LZB en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, los trenes de Iryo se desconectan:
«Se para, no se puede mover y lleva bastante tiempo reconectarse y empezar nuevamente el servicio».
Según el propio Favara, este es el fallo más frecuente que sufren sus convoyes en esa línea.

