El grupo británico Mobico, matriz de Alsa, destaca que nunca ha perdido un contrato de larga distancia en España y que gana el 95% de las licitaciones cuando es el operador incumbente. La empresa se beneficia de las concesiones y de programas como Verano Joven.
El grupo británico Mobico, matriz de Alsa, ha vuelto a presumir de su posición en el mercado español de autobuses de larga distancia. En su presentación de resultados, sus directivos han subrayado que la compañía nunca ha perdido un contrato de este tipo en España y que, cuando actúa como operador incumbente, se adjudica alrededor del 95% de las licitaciones. La información, avanzada por merca2.es, refleja la confianza de la multinacional en el modelo concesional que mantiene el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
El presidente ejecutivo de Mobico, Phil White, ya lo dejó claro en la presentación de resultados del segundo semestre de 2026: «Por supuesto, no hemos perdido ni un solo contrato de larga distancia en toda nuestra historia en España». White también señaló que los ingresos de larga distancia representan el 17% del total de la compañía y que, aunque en los procesos de licitación se reduce el margen, luego se recupera con el aumento de pasajeros.
En la presentación más reciente, el director financiero de Mobico Group, Brian Egan, insistió el pasado 29 de julio en que «cuando somos el operador incumbente conseguimos alrededor del 95% de los contratos de larga distancia». Estas declaraciones restan importancia a la posible reapertura de las licitaciones españolas, que podría producirse en los próximos meses en función de lo que decidan los tribunales. Mientras tanto, Alsa y su matriz siguen operando en rutas con licitaciones vencidas.
Esa situación permite a la empresa beneficiarse de promociones y descuentos públicos, como el programa Verano Joven. El propio White destacó hace unas semanas que esta iniciativa, reactivada en España el mes pasado, ya está generando volúmenes superiores a los del año anterior, aunque no ofreció cifras concretas.
El contraste con el mercado británico es notable. En la presentación de resultados del segundo trimestre de 2026, los ingresos de la división de autobuses de larga distancia en Reino Unido, propiedad de National Express, cayeron un 16,7% debido a la disminución de pasajeros y rendimientos, así como a la reducción selectiva de rutas no rentables. En cambio, Alsa mejoró sus ingresos un 13,7% y se mantiene como el principal motor de la recuperación de su matriz británica.
La compañía afronta un escenario delicado si un cambio en la política española desbloquea el proceso de liberalización del autobús de larga distancia. Por ahora, el mantenimiento del modelo de concesiones convierte a Alsa en la favorita cuando se abre una nueva ruta a la competencia.

