El selectivo español cierra septiembre justo por encima de los 19.390 puntos, la base del lateral que mantiene desde hace dieciséis sesiones. Si pierde ese nivel al cierre de esta semana, el mercado asumiría una corrección que podría llevar al índice hasta los 17.800 puntos, un 8,5% más abajo.
El Ibex 35 ha terminado septiembre en la zona de mínimos de agosto, justo por encima de los 19.390 puntos, que es la base del movimiento lateral que desarrolla desde hace dieciséis sesiones. El cierre mensual deja al selectivo por debajo de los 20.000 puntos, tras un recorte del 2% en el mes, según publica elEconomista. La última vez que se vio un cierre mensual de características similares fue en marzo, y entonces acabó tomando cuerpo la corrección más importante del año.
El asesor técnico de Ecotrader, Joan Cabrero, señala que de las últimas dieciséis velas diarias, once presentan cuerpo real negro, es decir, el cierre se ha situado por debajo del nivel de apertura. En teoría de velas japonesas, una sucesión elevada de cuerpos negros refleja que la presión vendedora se ha impuesto desde la apertura hasta el cierre. No es por sí sola una señal suficiente para confirmar una corrección, pero tampoco transmite dominio comprador.
"En ese escenario favorecería una caída inicialmente hacia los 18.780 puntos y no descartaría una vuelta hacia los 18.300 e incluso los 18.000 puntos"
Cabrero advierte de que si se pierden los 19.390 puntos, se dejaría de hablar de consolidación y se asumiría una corrección en toda regla. Una corrección que replicara en amplitud la vista en marzo podría llevar al Ibex incluso hacia los 17.800 puntos, lo que desde niveles actuales supondría aproximadamente otro 8,5% de caída. "Se puede identificar cuándo empieza una corrección, pero nunca de antemano dónde va a terminar", apunta el asesor, que insiste en vigilar especialmente el cierre de esta semana.
El resto de bolsas europeas también ha cerrado septiembre en negativo. El Dax alemán se deja casi un 3% y el Cac francés supera el 4% de recorte. En Europa, el repunte de los precios a consecuencia de la guerra en Oriente Medio no da tregua ni a la bolsa ni al mercado de deuda. En Estados Unidos, los datos de inflación de agosto fueron menores de lo previsto y aliviaron a Wall Street, pero no han evitado el tono negativo en el Viejo Continente.
Entre las señales de alerta, los bonos corporativos con calificación CCC, los peores dentro del bono basura, registran el peor diferencial frente a la deuda soberana estadounidense desde 2023. La aversión al riesgo dispara la prima por comprar estos títulos a niveles no vistos desde la crisis bancaria regional de EEUU que se originó con Credit Suisse y el Banco de Silicon Valley. Desde abril, los diferenciales de la deuda con rating CCC han aumentado considerablemente porque una política monetaria más restrictiva pone en aprietos a las empresas con costes de financiación más altos y ratios de apalancamiento más elevados.
En el ámbito de las materias primas, los precios mundiales de productos agrícolas han registrado el mayor aumento trimestral desde la invasión de Ucrania a principios de 2022. Las nuevas tensiones en el Mar Negro y las condiciones meteorológicas extremas se transforman en un obstáculo para las políticas de los bancos centrales y su empeño por reducir la inflación. El índice de Bloomberg que replica los contratos de cereales, pulpa de frutas, café o carne aumentó un 13% de julio a septiembre.
El nivel a vigilar es claro: los 19.390 puntos del Ibex 35. Mientras aguanten, el mercado puede seguir hablando de consolidación. Si se pierden al cierre de esta semana, el escenario de corrección se activaría con los 18.780 puntos como primer soporte y, en un escenario más severo, los 17.800 puntos.

