OpenAI añade textGrain, una marca de agua invisible, al texto generado por ChatGPT y Codex en la Unión Europea. El despliegue será automático en las próximas semanas y sin opción de desactivarlo.
OpenAI ha anunciado que añadirá textGrain, una marca de agua invisible, al texto generado por ChatGPT y Codex en la Unión Europea. El despliegue, según publica ecosistemastartup.com, llegará en las próximas semanas y cubrirá todos los planes dentro del territorio comunitario.
La marca se crea durante la generación influyendo en la elección de palabras mediante una clave secreta y el contexto previo. No se insertan caracteres ocultos ni espacios invisibles, por lo que limpiar el texto no la elimina. Solo un detector con la clave puede encontrarla, y de momento no es público: OpenAI limita el acceso a investigadores y organizaciones aprobadas.
El despliegue tiene tres niveles. En ChatGPT y Codex dentro de la UE será automático y sin opción de desactivarlo. En la API es opcional para clientes de todo el mundo, viene apagado por defecto y solo para modelos seleccionados desde el 5 de octubre. Fuera de la UE no será el comportamiento por defecto, al menos en el lanzamiento.
OpenAI prevé publicar textGrain como código abierto, aunque sin fecha.
La resistencia de la marca es limitada. Con una tasa de falsos positivos del 1 %, el detector identificó cerca del 80 % de los pasajes de 200 tokens y cerca del 95 % de los de 400 tokens en contenido de psicología. En matemáticas la detección fue peor porque hay menos formas de decir lo mismo.
La edición la debilita rápido. En pasajes de 400 tokens, cambiar el 10 % de las palabras por sinónimos bajó la detección del 92 % al 66 %; cambiar el 25 % la dejó en torno al 17 %. Traducir, acortar o reescribir también reduce la señal.
"Una marca que desaparece con una reescritura protege frente al uso descuidado, no frente al malintencionado"
El motivo de aplicarlo solo en la UE es el artículo 50(2) del Reglamento europeo de IA, que obliga a marcar el contenido sintético en formato legible por máquinas. Esas obligaciones se aplican desde el 2 de agosto de 2026. La ley no exige una tecnología concreta, pero la Comisión Europea desarrolló un Código de Prácticas voluntario sobre Transparencia del Contenido Generado por IA, firmado por Anthropic, Google, Meta, Microsoft, Mistral y OpenAI.
Los sistemas anteriores al 2 de agosto tienen un periodo de gracia hasta el 2 de diciembre de 2026, introducido por el paquete Ómnibus Digital. Las próximas semanas de OpenAI caen dentro de esa ventana. Las multas por incumplir llegan a 15 millones de euros o el 3 % de la facturación mundial.
OpenAI llega tarde respecto a su rival directo: Anthropic marca con agua invisible todos los textos que genera Claude y lo aplica globalmente, no solo en la UE.
Para una pyme o startup que publica contenido, el cambio es manejable. Si generas texto en bloque por API, la marca no va incluida salvo que la actives. Si tu equipo trabaja dentro y fuera de la UE, tendrás textos marcados y otros no. La marca puede desaparecer con una reescritura, pero la ausencia de marca no prueba que el texto lo haya escrito una persona.

