El juez José Luis Calama investigará si la Seguridad Social certificó que Plus Ultra no tenía deudas vencidas, en un caso que incluye una reunión entre Zapatero y Escrivá en 2020.
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama investigará si la Seguridad Social acreditó que la aerolínea Plus Ultra no tenía deudas vencidas, tras una reunión entre el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y el entonces ministro José Luis Escrivá, actual gobernador del Banco de España. Así consta en un auto de 15 de octubre al que ha tenido acceso El Periódico Extremadura.
El magistrado acepta la inhibición acordada por el titular del Juzgado de Instrucción 22 de Madrid, que había admitido la denuncia del sindicato Manos Limpias por falsedad documental y prevaricación. La denuncia se dirige contra Rodrigo Mares Rodríguez, director provincial de la Tesorería General de la Seguridad Social, José Luis Encinas Prado, subdirector general adjunto, y Belén Fruiters Casado, jefa de sección de la Tesorería de Madrid.
La denuncia se basa en documentación del caso Plus Ultra que ya obraba en la causa antes de llegar al juez Calama, entre ella un informe pericial encargado por la instructora, la magistrada Esperanza Collazos.
Entre esos papeles figura un certificado de la Tesorería General de la Seguridad Social fechado el 20 de agosto de 2020, firmado por Encinas y rubricado por Fruiters. Según el informe pericial, el documento sustituye la palabra «certifica» por una fórmula que acredita la ausencia de reclamaciones pendientes por deudas vencidas, y el experto sostiene que esa redacción no tiene validez ante la Administración:
no acredita la inexistencia de deudas vencidas pendientes de pago
Manos Limpias cruza ese informe con otro de la UDEF, que afirma que, presuntamente, para levantar el veto a Plus Ultra y que pudiera acceder al rescate, se produjo una reunión entre Zapatero y Escrivá, entonces ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Según el auto de imputación del expresidente, Zapatero se reunió con Escrivá el 7 de septiembre de 2020, mientras Plus Ultra negociaba su deuda con la Seguridad Social. La aerolínea necesitaba resolver ese problema, porque una de las condiciones para optar al rescate de 53 millones de euros del Gobierno era estar al corriente de sus obligaciones tributarias y con la Seguridad Social a 31 de diciembre de 2019.

