El Estado tiene participaciones en una decena de grandes cotizadas, valoradas en cerca de 50.000 millones. Su control está en juego en las generales del 29 de noviembre.
Según publica El Periódico Extremadura, el Estado tiene participaciones directas en una decena de grandes compañías cotizadas en la bolsa española, con un valor cercano a los 50.000 millones de euros. Esos paquetes abarcan sectores como la energía, la defensa, las telecomunicaciones, el transporte, la industria y la banca, y su control se disputarán el PSOE de Pedro Sánchez y el PP de Alberto Núñez Feijóo, junto a sus aliados, en las elecciones generales del 29 de noviembre.
Siete de esas compañías están en el Ibex 35: Aena, Caixabank, Indra, Telefónica, IAG, Redeia y Enagás. Otras tres cotizan en el mercado continuo: Airbus, Ebro Foods y Talgo. Las participaciones en las del Ibex suman más de 41.500 millones de euros, algo más del 3% de la capitalización del índice, que supera los 1,33 billones de euros. Las tres del mercado continuo rondan los 6.400 millones, casi todo por el 4,1% en Airbus, valorado en unos 6.100 millones.
Las dos mayores participaciones estatales están fuera de la SEPI. Enaire, dependiente del Ministerio de Transportes, posee el 51% de Aena, con un precio de más de 19.300 millones de euros. Por su parte, el 18% de Caixabank está en manos de BFA Tenedora de Acciones, controlada por el Ministerio de Economía, con un valor de unos 14.900 millones de euros.
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), holding público dependiente del Ministerio de Hacienda, es el principal instrumento del Gobierno en el accionariado de otras compañías. A través de ella, el Estado ha regresado al capital de Telefónica con un 10%, más de un cuarto de siglo después de su privatización total. También controla de facto un 28% de Indra, entró con un 7,8% en Talgo y mantiene un 20% en Redeia y un 5% en Enagás.
Un eventual cambio de color político en el Gobierno tras el 29-N podría alterar la gobernanza de estas empresas, donde hay presidentes, consejeros delegados y decenas de consejeros en juego.

