La Comisión Europea prepara un marco de adaptación al cambio climático que buscará identificar los riesgos de cada territorio. Teresa Ribera advierte de que el calor no afecta por igual a todas las personas.
La Comisión Europea prepara un nuevo marco de adaptación al cambio climático que, según recoge Diario de Sevilla en una entrevista con Teresa Ribera durante su visita a Sevilla, pretende identificar los riesgos más importantes en cada territorio y determinar qué colectivos son más vulnerables.
La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión, responsable de Transición Limpia, Justa y Competitiva, explica que una ola de calor no afecta igual a todo el mundo. Las personas mayores, quienes viven en viviendas mal aisladas o quienes trabajan al aire libre están más expuestos, y hay zonas construidas en áreas inundables.
En un seguimiento de 2.400 ciudades europeas, el 91% identificó las olas de calor entre sus principales preocupaciones y el 86% señaló la disponibilidad de agua potable durante los periodos de sequía.
Lo importante es incorporar el factor climático al conjunto de las decisiones de inversión pública, las políticas sectoriales y muchas decisiones privadas.
Ribera sostiene que la falta de adaptación pone en riesgo las cosechas, tensiona los hospitales y los sistemas eléctricos y puede afectar al transporte. Andalucía, como el resto de regiones, deberá hacer un análisis transversal de esos riesgos.
Sobre el nuevo presupuesto comunitario, en negociación mientras algunos países reclaman más austeridad, la vicepresidenta plantea dos opciones: reforzar una Unión Europea con más peso comercial y geopolítico mediante un esfuerzo común, o reducir el presupuesto compartido y dejar que cada Estado decida por su cuenta.
Preguntada por la advertencia del presidente andaluz Juanma Moreno sobre la recentralización de los fondos de cohesión, responde que la flexibilidad no puede dejar al margen a las regiones y ciudades, porque la mayor parte de las políticas europeas se aplica en el ámbito local.

