Rubén Zaballos, empresario de 39 años con 150 viviendas en alquiler, asegura que ha tenido okupas, inquiokupas y centros de venta de droga en sus pisos, lo que le ha llevado a abandonar el alquiler residencial de larga duración.
El debate sobre la vivienda en España ha vuelto a escena con el testimonio de Rubén Zaballos, un empresario de 39 años que posee 150 viviendas en alquiler. Durante su intervención en el programa La Mesa, de Antena 3, Zaballos explicó los motivos que le han llevado a reducir el alquiler residencial de larga duración, según recoge cronista.com.
Zaballos afirmó que durante años apostó por el alquiler de larga duración a precios bajos, pero que los conflictos con inquilinos le han hecho cambiar de estrategia. «A mí me encantaría alquilar mis pisos a familias a larga duración. De hecho, lo hice, pero he tenido de todo. He tenido okupas, inquiokupas, centros de venta de droga y, al final, es imposible», declaró.
«Me encantaría alquilar mis pisos a familias, pero he tenido okupas, inquiokupas y al final es imposible»
El propietario detalló que muchas de sus viviendas se encuentran en municipios costeros de Galicia y que los alquilaba por una media de 300 euros al mes. Eran pisos de dos y tres habitaciones, en muchos casos con piscina, garaje y trastero, y totalmente amueblados. A pesar de los precios reducidos, los problemas de inseguridad y la gestión de incidencias le llevaron a replantearse el modelo.
«Tengo una estructura de gastos fijos importante, pues pago más de cien mil euros al mes en hipotecas. Tengo sesenta empleados y, además de esta empresa, tengo otras empresas», explicó. «No puedo estar pendiente de que me salte una bombita en un piso, de cualquier cosa que pueda surgir, porque es que hay un montón de casuísticas», añadió.
Zaballos también relató su trayectoria empresarial. Hace 13 años, según contó, no tenía «nada, ni pisos ni dinero ni trabajo» y acababa de terminar dos carreras universitarias. «Tenía dos opciones: o irme a vivir a Alemania o emprender. Y decidí reinventarme», recordó. Su primer negocio fue un portal digital de psicología, que le sirvió de trampolín para otros proyectos. Después empezó a comprar pisos en ruinas en el casco histórico de Salamanca y Málaga.
El testimonio de Zaballos se produce en un contexto de tensiones en el mercado del alquiler, con precios al alza y una oferta cada vez más reducida en muchas zonas. La situación que describe, con okupas e inquiokupas, es uno de los argumentos que esgrimen los propietarios para justificar la retirada de viviendas del alquiler residencial y su traslado al alquiler turístico o a la venta.

