El ransomware está detrás del 83,5% de las intrusiones atribuidas a ciberdelincuentes en la UE, según un estudio del Parlamento Europeo. Las pymes son el objetivo preferente: en Alemania, el 80% de los ataques de 2025 las afectó.
El ransomware es la principal amenaza para las pymes. Un informe del Parlamento Europeo cifra en un 83,5% las intrusiones atribuidas a ciberdelincuentes en la UE que utilizaron este tipo de software malicioso. Además, en Alemania, el 80% de los ciberataques de 2025 se dirigieron contra pequeñas y medianas empresas, según un informe de la Oficina Federal de Seguridad de la Información de ese país. La información, publicada por emprendedores.es, recoge las recomendaciones de Panda Security para prevenir y actuar ante un incidente.
La compañía de ciberseguridad insiste en que la preparación marca la diferencia. El primer paso es preguntarse si la empresa podría seguir operando si hoy perdiera el acceso a todos sus sistemas y datos. La respuesta habitual es no. "Una pyme necesita saber qué sistemas son imprescindibles para mantener su actividad, qué ocurriría si dejara de disponer de ellos durante unas horas o varios días y cuánto tardaría realmente en recuperarlos", apunta Hervé Lambert, Global Consumer Operation manager de Panda Security.
Para prevenir un ataque, Panda Security recomienda seis medidas concretas. La primera es identificar los sistemas críticos y el orden de recuperación. La segunda, mantener copias de seguridad redundantes, con al menos una fuera del alcance de los sistemas habituales, y probar su restauración periódicamente. La tercera, activar la autenticación multifactor en todos los accesos. La cuarta, segmentar la red para limitar el avance del atacante. La quinta, actualizar el software de forma sistemática. Y la sexta, inventariar todos los dispositivos y aplicaciones conectados a la organización.
En caso de sufrir un ataque, el protocolo incluye siete pasos. El primero es desconectar los equipos afectados de la red. Después, comprobar el alcance real de la intrusión. A continuación, contactar con el INCIBE a través de sus canales de atención. El cuarto paso es cumplir con las obligaciones legales de notificación, que pueden incluir a la Agencia Española de Protección de Datos si se han visto comprometidos datos personales. La quinta decisión es si pagar o no el rescate, una opción que Panda Security desaconseja porque no garantiza la recuperación. El sexto paso es realizar un análisis forense para entender cómo se produjo el acceso. Y el séptimo, revisar y actualizar el plan de respuesta con las lecciones aprendidas.
El impacto de un solo ataque puede ser letal. Según un estudio de Vodafone en Irlanda, el 28% de las pymes corren el riesgo de cerrar tras sufrir un único incidente de ransomware. Aunque no hay datos equivalentes para España, los expertos consideran que la situación no sería muy distinta.
"Una copia de seguridad tiene valor cuando sabemos que podemos recuperarla y conocemos cuánto vamos a tardar en hacerlo. Para una pequeña empresa, puede haber una diferencia enorme entre recuperar su información en unas horas, hacerlo en varios días o descubrir durante el incidente que parte de los datos que esperaba recuperar no están disponibles", advierte Lambert.
El INCIBE ofrece asistencia gratuita a pymes y autónomos a través de su línea de ayuda 017, disponible las 24 horas. Además, la entidad pública dispone de guías y herramientas de autodiagnóstico en su web para evaluar el nivel de ciberseguridad de la empresa.

