viernes, 16 de octubre de 2026

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Las pymes solo captan el 5% de los fondos para modernizar defensa

El Gobierno inyecta 1.400 millones en 15 nuevos PEM de defensa, pero las pymes solo captan el 5% de los fondos, según el CEO de Integrasys.

Marta Uriarte Elizondo
Marta Uriarte Elizondo
· 4 min de lectura

El Gobierno ha inyectado más de 1.400 millones en 15 nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) para defensa, pero las pymes apenas reciben el 5% de estos fondos, según denuncia el CEO de Integrasys.

El Gobierno de España ha anunciado una inyección de más de 1.400 millones de euros para poner en marcha una nueva batería de 15 Programas Especiales de Modernización (PEM), que se suman a los 35 que están actualmente en ejecución para impulsar el sector de la defensa. Según publica eleconomista.es, esta medida ha reabierto el debate sobre qué tipo de empresas se benefician realmente de estos fondos y si contribuyen a fortalecer el tejido industrial que sostiene la innovación en defensa.

Álvaro Sánchez, consejero delegado de Integrasys, una empresa española especializada en comunicaciones y redes satelitales que trabaja con el Space Force de EE UU, el Gobierno de Ucrania, la OTAN y distintos ministerios de defensa europeos e internacionales, considera que los PEM "han terminado concentrando una parte muy significativa de los recursos en un reducido grupo de grandes contratistas", mientras las pequeñas y medianas empresas encuentran enormes dificultades para acceder a las oportunidades generadas por estos programas.

"No sólo afecta al reparto de los fondos, sino también a la capacidad de España para incorporar nuevas tecnologías a la velocidad que exige el actual contexto geopolítico"

El impacto en la innovación es directo, ya que esta suele producirse en empresas más pequeñas y especializadas, mientras que las grandes corporaciones, con capacidad para gestionar grandes contratos, tienen un ritmo de innovación inferior al de las pymes, más ágiles en nichos tecnológicos de alta especialización.

Uno de los argumentos para justificar la concentración de contratos en compañías tractoras es que generan actividad para cientos de proveedores. Sin embargo, Sánchez explica que cuando los programas llegan a la fase de adjudicación, buena parte de las actividades ya están definidas y asignadas, lo que reduce la posibilidad de que nuevos proveedores tecnológicos se incorporen después, incluso con capacidades diferenciales.

Para muchas pequeñas empresas, la única vía de acceso consiste en haber sido identificadas previamente por uno de los grandes contratistas durante las fases iniciales de definición del proyecto. Quienes no forman parte de ese ecosistema desde el principio tienen pocas posibilidades de entrar después. La participación resultante es calificada por el CEO de Integrasys como "testimonial", y estima que solo un 5% de los fondos acaba realmente en las pymes.

Esta cuestión es relevante en un país donde las pymes representan la inmensa mayoría del tejido productivo. Quedar fuera de los grandes programas de modernización implica perder oportunidades de crecimiento, internacionalización y consolidación tecnológica.

Las críticas también alcanzan la velocidad de ejecución. Parte del sector percibe que muchos PEM avanzan con plazos incompatibles con los ciclos actuales de innovación. Cuando los desarrollos llegan a las Fuerzas Armadas, algunos requisitos fueron definidos años antes y ciertas soluciones ya han sido superadas por tecnologías más recientes. "La velocidad que necesitan hoy las Fuerzas Armadas no se corresponde con la velocidad a la que avanzan estos programas", resume Sánchez, que reclama "una conexión más estrecha entre los programas de innovación financiados por las administraciones y los futuros contratos de adquisición".

Ante la puesta en marcha de los nuevos PEM, el CEO de Integrasys pide cambios estructurales: crear programas específicos para empresas de menor tamaño, con presupuestos más reducidos pero ciclos de desarrollo más rápidos, y reservar porcentajes mínimos de contratación para pymes, distribuidos entre varias compañías para ampliar el impacto industrial. El objetivo es que el efecto tractor no dependa de la voluntad de los grandes contratistas, sino que forme parte de las reglas del sistema.

Como ejemplo, Sánchez señala que los fondos europeos Next Generation, recientemente finalizados, y los Fondos Europeos de Defensa (EDF) han logrado una participación más equilibrada. La próxima convocatoria de los PEM y la ejecución de los 35 programas en curso marcarán si las pymes logran aumentar su cuota en los próximos meses.

Marta Uriarte Elizondo

Escrito por

Marta Uriarte Elizondo

Redactora

Graduada en ADE por la Autónoma y emprendedora frustrada (dos veces). Coleccionista de pitch decks, cafetera y optimista pese a las estadísticas; en Diario Empresas firma las pymes y las startups.