El Banco de España advierte de que la capacidad de construir nuevas viviendas es "inferior a la esperada" y calcula que harán falta hasta tres años para levantar el millón de hogares que faltan. La escasez podría empezar a corregirse en 2028.
El Banco de España ha advertido de que la capacidad del mercado para construir nuevas viviendas es "inferior a la esperada" y calcula que se necesitarán hasta tres años para levantar el millón de hogares que, según sus estimaciones, faltan en España. El director general de Economía del organismo, David López, sitúa en 2028 el momento en que la escasez podría empezar a solucionarse, según publica elnacional.cat.
En su último informe de proyecciones macroeconómicas, el Banco de España señala que "la inversión residencial mantiene un crecimiento más moderado de lo que se había previsto ante la persistencia de restricciones que limitan el dinamismo esperado". El organismo atribuye esta moderación a la falta de mano de obra, el aumento de los costes y las dificultades en los desarrollos urbanísticos.
El informe constata que durante 2026 el ritmo de ejecución de los visados de obra es "más lento" y que se ha reducido la tasa de finalización de nuevas viviendas. Entre los problemas concretos, el Banco de España menciona las dificultades de acceso y conexión a la red eléctrica, que limitan las nuevas promociones.
"El aumento del número de viviendas iniciadas desde 2024 y la evolución de la nueva financiación bancaria para actividades de construcción y promoción inmobiliaria apuntarían a un dinamismo más elevado de la inversión residencial en 2027. No obstante, esta evolución futura está condicionada por la persistencia de restricciones de naturaleza estructural", alerta el organismo.
Los datos del Banco de España muestran que en junio de 2026 había unas 130.000 viviendas de mercado libre en proceso de construcción (media móvil de doce meses), una cifra que ha crecido de forma sostenida. En cambio, el número de pisos y casas terminados se mantiene estable por debajo de las 90.000 unidades.
El organismo condiciona la mejora de la inversión residencial en 2027 a que se desbloqueen los factores estructurales que lastran la promoción. La previsión oficial apunta a que no será hasta 2028 cuando el mercado empiece a absorber el déficit de un millón de viviendas.

