El balotaje brasileño del domingo entre Lula da Silva y Flavio Bolsonaro puede confirmar o frenar el giro a la derecha en la región, donde operan grandes cotizadas españolas.
Según recoge moncloa.com, el balotaje de este domingo en Brasil entre Lula da Silva y Flavio Bolsonaro decidirá si el giro político que vive Latinoamérica es duradero o solo un voto de castigo contra el Gobierno de turno. Para las empresas españolas, buena parte de su negocio exterior depende de lo que se decida en esa región.
El cambio arrancó con la llegada de Javier Milei a la presidencia de Argentina a finales de 2023. Después llegaron al poder José Antonio Kast en Chile, Abelardo de la Espriella en Colombia y Keiko Fujimori en Perú, mientras que en Bolivia se abrió otro ciclo político.
La popularidad de los nuevos gobiernos se está desgastando pronto. Según LatAm Pulse, Fujimori pasó del 42,8% de aprobación al 28,3% en octubre, con un 53,6% de desaprobación. Kast perdió diez puntos en su primer mes tras anunciar una subida de los combustibles.
Telefónica, BBVA, Santander, Iberdrola, Repsol, Acciona y Mapfre tienen una parte relevante de su facturación internacional en la región. Sus sectores, como las telecomunicaciones, la banca, la energía y las infraestructuras, dependen de reguladores que cambian con los gobiernos.
Un cambio de Gobierno puede revisar una concesión, congelar una tarifa eléctrica o renegociar una licencia de telefonía. Basta con un nuevo regulador y un decreto urgente en la primera semana para que el balance de una compañía se resienta.
La campaña brasileña, según el análisis citado, no ha tenido debate sobre programas económicos. Los candidatos se han intercambiado acusaciones judiciales sin explicar qué harán con el presupuesto, algo que las eléctricas miran antes de comprometer capital.
España ya vivió un episodio parecido en 2012, cuando el Gobierno argentino expropió el 51% de YPF a Repsol, y Bolivia nacionalizó Transportadora de Electricidad, filial de Red Eléctrica de España.
El Latinobarómetro de 2026 señala que el 76% de los latinoamericanos no se siente representado por su congreso o asamblea, y que unos 150 millones de personas siguen en la pobreza. El politólogo Steven Levitsky interpreta el resultado como una rebelión contra los oficialismos, y la politóloga Marta Lagos lo resume así:
Hoy el voto no es ideológico, es pragmático.
Las empresas consultadas en el análisis recomiendan reforzar los contratos con garantías de estabilidad jurídica, arbitraje internacional y socios locales antes de invertir de nuevo. El primer indicio del rumbo llegará con la composición del Congreso brasileño y con el primer ajuste fiscal del nuevo Ejecutivo.

