Los mercados dan por hecho que el BCE dejará los tipos en el 2,5% en su próxima reunión. El euríbor medio provisional de octubre baja respecto a septiembre y se sitúa en el 3,227%.
El Banco Central Europeo (BCE) mantendrá sin cambios sus tipos de interés en la reunión de su Consejo de Gobierno del próximo jueves, según recoge nuevaradio.org a partir de las previsiones de los analistas. La facilidad de depósito se quedaría en el 2,50%, la de las operaciones principales de financiación en el 2,65% y la facilidad marginal de crédito en el 2,90%.
Los mercados asignan una probabilidad del 97,6% a que el organismo deje los tipos estables tras la subida de 25 puntos básicos aplicada en septiembre. Para los hipotecados con préstamos a tipo variable, la noticia llega con un alivio adicional: el euríbor medio provisional de octubre baja frente a septiembre y se sitúa en el 3,227%.
La decisión se toma pese al repunte de la inflación. Según datos de Eurostat, el IPC de la zona euro cerró septiembre en el 3,8%, frente al 3,2% de agosto, impulsado por la energía, cuyos precios subieron un 18,8% interanual. La inflación subyacente se queda en el 2,5%, una décima más que el mes anterior.
Mabrouk Chetouane y Romain Aumond, estrategas de Natixis, coinciden en el escenario de pausa:
«el Banco Central Europeo mantendrá sin variaciones todos sus tipos de interés oficiales»
Konstantin Veit, gestor de carteras de Pimco, también descarta una subida adicional en octubre. Considera que no hay señales claras de que el alza de la inflación se consolide de forma duradera.
Los expertos no descartan, sin embargo, un nuevo aumento de 25 puntos básicos antes de que acabe el año. La atención se centrará en la rueda de prensa posterior a la reunión, en la que Christine Lagarde, presidenta del BCE, podría ofrecer pistas sobre los próximos pasos. Los analistas de Natixis creen que podría mencionar los riesgos de fragmentación financiera en la eurozona.
Annalisa Piazza, gestora de renta fija de MFS Investment Management, señala que la clave es si Lagarde confirma un endurecimiento monetario mayor o si sugiere que la caída reciente del mercado de bonos ya hace parte del trabajo del BCE.

