Qontact factura US$80.000, tiene más de 100 clientes y opera en cinco países con un sistema de control de asistencia y gestión de RRHH que funciona desde WhatsApp, sin relojes biométricos.
Según publica Ecosistema Startup, la startup argentina Qontact facturó $120.000.000, equivalentes a US$80.000, según los datos que la empresa compartió con iProUP. La compañía tiene más de 100 clientes y opera en cinco países. Su propuesta prescinde de relojes biométricos y terminales de fichaje: el control de asistencia y buena parte de la gestión de Recursos Humanos se hacen dentro de un chat de WhatsApp.
Para una empresa que vende software a plantillas con personal operativo, el caso tiene una lectura concreta. Qontact no compite por el presupuesto de transformación digital, sino por el tiempo de un administrativo que hoy carga planillas a mano.
El empleado recibe un enlace por WhatsApp, lo abre desde su propio teléfono y desde ahí registra su entrada y salida, pide vacaciones, informa novedades y firma electrónicamente recibos de sueldo y otros documentos. No necesita usuario ni contraseña en cada uso ni acudir a una terminal física en la sucursal.
Recursos Humanos, por su parte, consulta todo desde un panel web: registros por sucursal, gestión del personal y descarga de reportes. La plataforma se integra con sistemas de nómina y ERP, y ofrece banco de horas y servicios de implementación.
El producto nace de la experiencia de Federico Viale, cofundador junto a Javier Loucim. Viale trabajó antes en una compañía de software para Recursos Humanos, donde vio el problema de cerca. Según describe en sus declaraciones a iProUP, las empresas o invertían en relojes biométricos y hardware caro, o destinaban personal administrativo a una tarea rutinaria.
El obstáculo, según la startup, no es la falta de software, ya que el mercado tiene décadas de sistemas de RRHH. Es la adopción: la herramienta no llega al empleado que trabaja en una obra, una cocina o una planta, porque ese empleado no tiene computadora ni correo corporativo.
Qontact cobra una suscripción mensual por empleado activo. La empresa no compra hardware, empieza con un grupo acotado de trabajadores y amplía el uso a medida que suma personal. Atiende desde pymes hasta organizaciones con alrededor de 1.000 colaboradores en sectores como retail, petróleo y gas, construcción, gastronomía, salud, limpieza, mantenimiento, telecomunicaciones y agro.
La startup opera en Argentina, Perú, Guatemala, España y Uruguay. El 10% de su facturación procede del exterior, y su objetivo declarado es duplicar esa participación a finales de 2026. La compañía pasó por los programas de aceleración de Fundación Faro, Endeavor, Emprelatam, Acelera LATAM, Koi Ventures y Alina VC.
La categoría tiene nombre propio en la industria: deskless workers, trabajadores que no tienen escritorio ni dirección de correo corporativo.

