El Consejo de Ministros amplió en 11,5 millones el contrato de mantenimiento de los sistemas de control de la alta velocidad, 24 horas antes del fallo de seguridad en Urda. El nuevo sistema ERTMS acumula más de dos años y medio de retraso.
Según recoge El Debate, el Consejo de Ministros autorizó el 27 de octubre una modificación del contrato de mantenimiento de las instalaciones de control de tráfico de las líneas de alta velocidad Madrid-Sevilla, Córdoba-Málaga y ramal de La Sagra-Toledo. El importe adicional asciende a 11.508.626,53 euros sobre el presupuesto inicial, y el contrato corresponde a la unión temporal de empresas UTE GTS Sistem Mantenimiento Madrid-Sevilla.
El acuerdo se justifica por un posible sobrecoste en el trazado, ya que deben mantenerse activos a la vez el sistema anterior LZB y el nuevo ERTMS, que cumple los estándares europeos para este tipo de líneas. El LZB debía quedar fuera de servicio en 2024, pero venía fallando de forma recurrente.
El contrato necesario para el cambio de sistema se licitó en 2020 y las obras comenzaron en 2021. El plazo anunciado por el Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, era de 2024 y después se fijó en abril de 2025, pero tampoco se cumplió. Las nuevas previsiones sitúan la entrega del ERTMS en 2027, lo que suma más de dos años de retraso respecto a la última fecha comprometida.
La vía siniestrada, a la altura de Urda (Toledo), es la única de alta velocidad del país que sigue operando con el sistema anterior, según la información publicada. Hasta la entrada en vigor completa del ERTMS, la línea seguirá dependiendo de ambos sistemas.

