La creciente inquietud por la sostenibilidad de la deuda pública de Francia está lastrando al euro, que hasta ahora había aguantado al margen de la turbulencia en el mercado de bonos. El BCE podría verse obligado a intervenir para contener la presión sobre los rendimientos.
La divisa comunitaria ha empezado a acusar la preocupación de los inversores por la sostenibilidad de la deuda pública francesa, según un análisis de Thu Lan Nguyen, de Commerzbank, recogido por fxstreet.es. El euro se había mantenido prácticamente al margen de la turbulencia en el mercado de bonos en los últimos meses, pero esa resistencia se ha roto.
El problema de fondo, apunta la analista, es el papel central que juega el Banco Central Europeo (BCE) en este mecanismo. En el peor escenario, la institución se enfrentaría al dilema entre su mandato de preservar la estabilidad de precios y su responsabilidad de salvaguardar la estabilidad financiera.
«El hecho de que la moneda común esté ahora bajo presión sugiere, por un lado, que los mercados perciben una probabilidad cada vez mayor de que el BCE tenga que intervenir después de todo»
Nguyen señala que los mercados también dudan de que las herramientas diseñadas específicamente para ese escenario sean suficientes para contener el problema. La creciente preocupación es que el BCE se vea finalmente obligado a adoptar una postura de política monetaria más acomodaticia y persistente para aliviar la presión sobre los rendimientos de los bonos a largo plazo.
El estatus de refugio seguro de los Bunds alemanes limita por ahora el potencial de depreciación del euro. Mientras los inversores tengan acceso a un activo seguro denominado en euros, los problemas actuales del Gobierno francés seguirán siendo un problema para los OAT, más que para la propia moneda común.
La analista advierte de que las primeras señales de contagio que se extiendan a Alemania constituirían una clara señal de advertencia para el euro. Ese sería el indicador a vigilar por los inversores en las próximas sesiones.

